¿Cómo valoran las carreras a distancia los universitarios iberoamericanos?

Según los encuestados, el 60% cree que una carrera a distancia se valora menos que una presencial.La mayoría que hizo o consideraría hacer una para conseguir una doble titulación (64%), destaca la flexibilidad horaria del sistema (23%).Los datos se obtuvieron de la primera Encuesta de Empleo que Universia y Trabajando.com.

Por Publimetro

La posibilidad de estudiar una carrera a distancia está cada vez más presente entre la oferta de estudios de las universidades del mundo, ya sea para las de grado como para las de postgrado. No obstante, la credibilidad sobre el aporte profesional y laboral que brinda este estilo de estudio sigue dividida entre quienes lo apoyan y los que no lo hacen.

Un dato que deja en evidencia este análisis es el de aquellos encuestados (41%) que dijeron no haber estudiado una carrera a distancia por considerar (38%) que en el mercado existe una mala percepción de la modalidad a distancia. De los restantes, se argumentó en iguales proporciones (29%) que no lo hacen porque no existe un contacto personal con el docente, y porque les faltan recursos económicos. Sólo el 4% lo vinculó a las limitaciones tecnológicas.

Los datos se desprenden de la primera Encuesta de Empleo que realizan en el año Universia, la red de universidades presente en 23 países de Iberoamérica, y Trabajando.com, una comunidad laboral formada por una amplia red de sitios asociados. En esta ocasión, la temática fue Educación a Distancia.

En el mismo sentido de lo anunciado anteriormente, la mayoría (60%) de los participantes de la Encuesta considera que al momento de buscar trabajo, el empleador no valora por igual una carrera presencial que una a distancia porque para el 37% el vínculo personal alumno-profesor es vital. Pero además, el 27% cree que se da por una supuesta mala calidad académica y el 25% por prejuicios. El 11%, en tanto, considera que el panorama es adverso simplemente por temor a lo desconocido.

Los resultados no representan una diferencia similar del otro lado del escritorio. Es que para el 46% de los encuestados, el nivel formativo de una carrera a distancia es el mismo que el de una presencial.

En tanto, el 18% reveló haber estudiado una carrera a distancia, mientras que el 41% no lo hizo todavía pero dice que está entre sus planes. El objetivo de la mayoría (64%) es conseguir una doble titulación (nacional y extranjera), mientras que el 28% busca un título nacional y el 8% pretende alcanzar el de una universidad extranjera.

La decisión de elegir una carrera a distancia puede darse por diferentes motivos. La mayoría de los encuestados (23%) resalta la flexibilidad horaria que garantiza esta dinámica educativa. Por su parte, el 14% considera importante la disminución de costos que representa para el estudiante y el 13% valora el poder acceder a universidades de prestigio. No tener que asistir a clases (7%) y la dinámica de la metodología (10%) fueron otros de los que los encuestados marcaron como relevantes.

Cabe señalar que el estudio se desarrolla en conjunto entre Universia y Trabajando.com con el objetivo de conocer las impresiones de los universitarios en relación a la formación y el trabajo. 

Participaron 10.586 personas de 9 países: Argentina, Brasil, Chile, Colombia, España, México, Perú, Portugal y Puerto Rico. Entre los encuestados aparece una mayor presencia femenina (52%) por sobre la masculina (48%). En cuanto a edad, el 72% reveló tener más de 27 años, seguido por un 23% de entre 21 y 26. Por su parte, el 5% tiene entre 18 y 20 años. 

De los participantes, la mayoría (35%) reveló ser universitario, seguido por el 18% que todavía cursa una carrera y un 17% que realizó un terciario. El 15%, en tanto, tiene en su currículum el secundario completo, mientras que el 11% tiene un Master/Postgrado/Doctorado; el 4% cursa actualmente uno de estos programas.

El caso chileno

José Pedro Fuenzalida, director general de Universia Chile señala que “si bien en Chile aún la educación a distancia no se ha consolidado, es previsible que a futuro sí surja una oferta de valor que satisfaga plenamente las necesidades de los alumnos y de las empresas. En términos tecnológicos, en nuestro país se ha masificado el acceso a Internet como también a equipos computacionales, lo que sin duda pavimenta el camino para que las instituciones de educación superior puedan diseñar ofertas de programas de calidad para las personas interesadas en su formación profesional, pero con horario flexible. La modalidad a distancia permite además formar profesionales en zonas extremas o lugares geográficos apartados y que no cuentan con centros de estudios. Asimismo, brinda opciones de aprendizaje a personas con discapacidades, a jóvenes que trabajan, a dueñas de casa e incluso podría abrir nuevas perspectivas para el segmento de la tercera edad, un segmento que será mayoría en Chile en las próximas décadas”.

En tanto, Álvaro Vargas, gerente general de Trabajando.com Chile, agregó que “pese a los beneficios que encierra la educación continua, en ocasiones se posterga, principalmente por los requerimientos de tiempo que implica, por lo que, para las personas que trabajan, una alternativa a los cursos presenciales es la educación a distancia que por su flexibilidad horaria permiten complementar mejor ambas actividades. Así, la falta de tiempo deja de ser un problema, pues los alumnos ya no necesitan trasladarse regularmente a una universidad para poder estudiar y acceder a una educación de calidad. Esto les permite compatibilizar de mejor manera los tiempos dedicados a la familia, el trabajo y los estudios”.

Vargas agrega que si bien el incremento de los programas de educación a distancia es positivo por la variedad de temáticas y modalidades existentes, también dificulta la elección, por lo que recomienda “considerar ciertos factores a la hora de realizar un curso o un estudio de posgrado, por ejemplo, la universidad, que ésta sea reconocida, que tenga trayectoria, que se encuentre acreditada”. Además, advierte que “es importante elegir un programa que vaya acorde a la carrera profesional y que realmente el mercado requiera y, finalmente, que este sea conocido y valorado”.

Por su parte, desde la Universidad Santo Tomás, el Director Nacional de e-Learning, José Antonio Álvarez de Toledo y Mella cree que “en general existe bastante desinformación respecto a esta modalidad de estudios, lo que genera incertidumbre entre los potenciales estudiantes y una percepción errada de baja calidad por parte del mercado. Estudiar a distancia de manera virtual (e-Learning) exige tener ciertas conductas y competencias personales como auto gestión, disciplina y aprendizaje colaborativo, entre otras que son altamente valoradas por las empresas y esta modalidad permite desarrollarlas al máximo. Una muy buena opción son los programas de pregrado y postgrado en modalidad semipresencial (b-Learning) ya que son más flexibles que los presenciales y combinan lo mejor de ambos mundos. Definitivamente, la tendencia es aprender con y a través de las TIC, y por lo tanto, las instituciones de educación superior tradicionales más temprano que tarde comenzarán a virtualizarse”.

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