¿Le saco la sal?: El descubrimiento de médicos chilenos que podría cambiar la vida a los hipertensos

Con financiamiento Fondecyt Regular 2017, el equipo liderado por el doctor Luis Michea, profundizará en un sorpresivo hallazgo que ha pasado inadvertido durante más de seis décadas y que exculpa al sodio de su rol perjudicial en esta patología.

Por Nathaly Lepe

De acuerdo con los datos de la Encuesta Nacional de Salud 2009-2010, al menos 3,6 millones de personas sufren de hipertensión arterial en Chile, pero de quienes tienen conocimiento, poco más de la mitad realizan el tratamiento.

Uno de los principales problemas de porqué la gente no se apega a los cuidados, es que la primera recomendación médica que reciben tiene que ver con la necesidad de disminuir el consumo de sal.

Sin embargo, un grupo de médicos chilenos, liderados por el doctor Luis Michea académico del Programa de Fisiología del Instituto de Ciencias Biomédicas y del Laboratorio de Fisiología Integrativa del Instituto Milenio de Inmunología e Inmunoterapia, detectó un factor que podría cambiar la vida a los hipertensos: ¿y si no fuera el sodio el culpable de sus alzas de presión?.

El especialista, junto a los doctores Andrés Stutzin, del Programa de Fisiopatología y Rodrigo Alzamora, de Fisiología, lograron determinar que este era un tema que si bien ha sido analizado nunca tuvo la resonancia esperada.

Por eso pusieron el foco de su trabajo ahí y determinaron que el sodio no es el responsable de la hipertensión.

Tradicionalmente se ha postulado que los efectos adversos del exceso de sal en la dieta, dependen del sodio”, explica el profesor Michea a Publimetro para detallar los alcances de su trabajo.

“Lo que nosotros postulamos es que a lo mejor, para que la sal tenga un efecto adverso tiene que estar el sodio con cloruro”, acota.

para ello, el equipo probó suministrando a animales una dieta normal en sodio, pero baja en cloruro y lo que se detectó es que si uno les pone sodio no con cloruro en la dieta, no les subía la presión.

Luis Michea También queremos saber si las otras sales de sodio tienen ese efecto nocivo o no, plantea el doctor Luis Michea. / Universidad de Chile

“Entonces ese resultado indica que para que el sodio sea malo para la presión tiene que estar junto con el cloruro, esa es la novedad de esto”, subraya.

La investigación que sigue

Tras los resultados obtenidos, el especialista comenta que son un punto de partida. “Queremos saber cuan generalizable es esta observación, por ejemplo queremos saber si otros tipos de origen de la hipertensión se benefician si se les baja el cloruro en la dieta y lo otro entender cual es la razón por la que ocurre esto porque podría tener un efecto protector en el riñón o en el corazón o en los vasos sanguíneos, o una combinación de estas tres cosas”. 

El doctor Michea apunta que posteriormente se deben realizar pruebas en humanos, aunque manifiesta que hay optimismo respecto de lo que ellas puedan arrojar.

“Hay que repetir el estudio en humanos y pacientes con hipertensión y ver que si lo que vemos en animalitos se ve también, aunque yo creo que eso parcialmente ya está hecho porque nosotros partimos de estas observaciones antiguas que por lo menos en los hipertensos esenciales, que son la mayor parte de los pacientes sacarles el cloruro a la sal si previene el aumento de la presión”.

Lo nuevo

Para el especialista de la Universidad de Chile, tras la publicación de los resultados del estudio que encabeza, hay tres aspectos que se deben mirar con más atención.

“Primero que el exceso de sal en la dieta sigue siendo malo igual que antes, segundo que, pudiera ser que una alternativa den los pacientes con hipertensión que son sensibles a la sal en la dieta tienen que usar un bajo contenido de cloruro en la dieta y tercero que las recomendaciones de los alimentos, si viéramos que esto corre para los seres humanos, tienen que medir el contenido de cloruro de sodio y no de sodio”·.

Todo ello se traduce, explica Michea, en que “muchas de las comidas que aparecen como ricas en sodio, a lo mejor no son malas porque no tienen cloruro de sodio, sino que tienen otras sales que en el laboratorio ya vimos que no causan aumento de la presión”.

Finalmente advierte que con estos resultados, los etiquetados de los alimentos deberían registrar un cambio. “Si se comprueba que esto es verdad que eso va a demorar habría que repensar el etiquetado y poner el contenido del cloruro de sodio y no del sodio”.

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