Una diferencia socioeconómica con la derecha

  • Diputada del Partido Socialista

Estamos en un contexto político caracterizado por una despolitización de la ciudadanía que se traduce en una ausencia de toma de posición respecto al debate público. Dentro de las muchas razones que puedan existir para explicar esta situación, creo que una tiene que ver con la poca claridad de las diferencias entre los sectores políticos. Por ello quisiera exponer una diferencia que tienen los sectores progresistas con la derecha en relación a un tema socioeconómico.

En el seno de la derecha criolla habita una visión neoliberal que se expresa en una libertad económica extrema, la que constituye un problema para avanzar hacia una sociedad más desarrollada y justa. En cambio, los sectores progresistas creemos que debe haber una regulación sobre la economía para generar mayores niveles de igualdad socioeconómica.

Claramente la derecha tiene un problema con el Estado, lo ve como un mal necesario que debe existir en el orden social en su mínima expresión para dar cabida a una supuesta libertad individual que éste restringiría. Pero la realidad social es más compleja que el dilema al que nos quieren llevar. Esta concepción binaria y antagónica entre individuo y Estado es un elemento ideológico clave del discurso de la derecha. Allí esconden, bajo la idea de defensa de la libertad individual de todos, la libertad que tienen los poderosos para ejercer la explotación y acumular su riqueza. Así, más que la libertad de las personas, lo que defienden es la libertad de algunos para la acumulación de riquezas a cualquier costo.

Cuando hablamos de igualdad lo que hacemos es criticar esta lógica. Por ello, la derecha siempre asociará la igualdad a una suerte de opresión estatal contra el individuo, y es la manera de esconder lo que efectivamente defienden.

En su discurso político, la derecha trata de instalar la idea de que el Estado por definición atenta contra la libertad individual. Esta idea tiene un trasfondo ideológico importante, mientras menos Estado habrá menos regulaciones para los poderosos, en definitiva, el fin último es la concentración de poder de la sociedad en ciertas elites: eso es lo que defienden.

Pero lo que nos defiende del autoritarismo es la democracia, no que el Estado sea reducido. Por eso debemos cuestionar la visión dicotómica del Estado opresor versus el individuo que lucha por su libertad, porque entendemos que en un régimen democrático esa realidad sencillamente no existe. Tratan de instalar este debate artificial para no abordar los problemas reales del Chile de hoy, sobre cómo lograr niveles de igualdad para que todos puedan desarrollarse como individuos, y para eso se requieren de derechos sociales que son la condición material para sustentar la libertad de todos.

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