Cosas que le debería contar a un futuro hijo que no tengo

Por Nicolás Copano
  • Comunicador multifacético, experto en marketing y redes sociales y emprendedor por naturaleza

Hijo del futuro:

No te conozco. Sólo eres una buena idea. En general, los niños lo son. Los niños son la versión sana de la gente en general que camina por el Metro. No tienen plan. Pueden decir cosas y el máximo interés es alimentarse, recibir amor y aprender algo. Todo es nuevo cuando eres niño.

Escribía esto mirando el mundo. Todo parece incierto. Esta época no está buena para nacer y mejor es más adelante. Lo he tratado de explicar un millón de veces a tus parientes directos. Sinceramente, no sé qué va a pasar con nuestras vidas. Estamos viendo todo en vivo, ahí, por la cámara del celular que probablemente tú no uses por pasado de moda (la moda será no ver nada, porque el mundo es lo contrario) o tal vez, cuando seas adolescente te rebeles contra nuestras ideas porque es lo que hacen los adolescentes. En todo caso, me hace más feliz pensar en ti que en las cuentas, los noticieros con el loop hace 5 años de los mismos temas (si llegamos a la altura de tu vida donde tengas que pagar una cuenta universitaria nos matamos todos ya) y por supuesto que en la gente que está insoportable últimamente.

De eso está bueno que hablemos. De la gente.

La gente está hipersensible. No se puede instalar ninguna idea. Hay gente que busca agredir al otro, zafados que por tener un lugar claro (una herencia, en general, plata vieja) pueden ir y pegarle al otro por como es, sin consecuencia.

Y por otro lado están los que no tienen nada y confunden ignorancia con maldad, atribuyendo su escala con un proyecto que, la verdad, no hay. Es más probable que haya máquinas que los reemplacen que una simple estrategia.

Por eso cuídate hijo, no creas todo lo que te dicen. Por favor: duda siempre. No estés seguro de nada. Esto te hará libre. La seguridad lo único que hace es mantenerte sin correr riesgos. Sin aprender algo nuevo, sin conocer a esos seres que tienen conciencia como tú. Por favor, no te metas en no conversar, incluso con el que no estás de acuerdo. En general hay personas con las que puedes vivir discrepando, pero a la hora de querer, son iguales a ti. Porque querer, amar lo que sea, no se calcula hijo. Esas cosas no se calculan. Se sienten nada más.

Y cuando uno siente fallar, por favor, ten derecho a fallar. Y aprender. Y a irrumpir. No seas zombie. Que no te vuelvan uno. Que no te hagan uno más de una lista, para agradarles y ser mediocre. Ser poquita cosa. Por favor hijo, ten ambición. No por nacer en un lado una banda de pelotudos te va a condenar a estar ahí para siempre. No le hagas caso a tonterías: a juegos tontos que te puedan hacer daño. Trata de mirar todo en 500 dimensiones. 500. Mira siempre desde la perspectiva del otro.Y de la tuya y reconoce tu historia. Reconoce de dónde vienes pero nunca te sientas triste por eso. Siéntete bien y libre de poder hacer lo que quieras y defender con orgullo lo que crees. Nunca te rías de algo que el otro no pueda cambiar y serás feliz y libre.

Y ama siempre, es una opción mejor que otra.

Las opiniones expresadas aquí no son responsabilidad de Publimetro

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