¡Todos a votar!

  • Capellán UC. Twitter: @hugotagle

Y llegó la fiesta de la democracia. Luego de las semanas preelectorales -algo más caldeadas de lo que hubiese esperado-, llega la hora de las elecciones, la única encuesta que vale.

Su obligación y mía, es ir a votar. Su opinión es importante. Y se expresa con la rayita que colocamos delante del nombre del candidato en la papeleta. Así de simple y así de importante.

"Una gran democracia debe progresar o pronto dejará de ser o grande o democracia". No hay sistema político perfecto. La democracia es siempre perfectible y la perfeccionamos participando. Nadie se puede restar a ella. "No puedes hacer una revolución para tener la democracia. Debes tener la democracia para hacer una revolución", dice Chesterton, escritor inglés. Los verdaderos cambios, los estables y duraderos, se dan en democracia, a punta de acuerdos, renuncias y sacrificio. Construimos la democracia entre todos. "La democracia es el gobierno del pueblo, por el pueblo, para el pueblo", dijo el gran Abraham Lincoln. Aquí, nadie sobra. Quien no vota por flojera o por considerar que "nadie lo representa" es un egoísta, desprecia a los más pobres, quiere que no haya cambios, que no haya mayor justicia. ¿No le gusta ningún candidato? Vote nulo o en blanco. Pero dese el trabajo de ir a votar y manifestar su disconformidad. Quien no lo hace, no manifiesta nada. Es pura flojera, individualismo y egoísmo. Es no pensar en los demás.

El papa Francisco se ha referido en múltiples ocasiones a la importancia de fortalecer las democracias, el único sistema político digno del hombre. "La democracia constituye, de forma primordial, un estado de ser y de actuar, una aptitud y una actitud que engrana y engendra al hombre consigo mismo y con los demás. La democracia verdadera debe ser esencialmente de participación y de representación. Sin ello, es difícil explicar y acercarse a la democracia verdadera y leal con los hombres", dice el Papa.

Dos aspectos, entre otros, requieren revisión y corrección. Alargar el período presidencial, ya que en cuatro años no se pueden diseñar y gestionar políticas de largo aliento. Y reducir el tamaño del Congreso. Reconozco que quizá es bueno tener más parlamentarios. Preferible las discusiones en el Parlamento que en la calle. Por ese lado, mejor más parlamentarios. Pero creo que más no significará mayor desarrollo social ni participación ciudadana. Ojalá me equivoque.

El papa Francisco invitó a hacer del último domingo del tiempo ordinario la jornada mundial de los pobres. Cae el mismo día de las elecciones. Providencial. Los más pobres deben ser la prioridad de todos los políticos y del futuro Presidente. No podemos acostumbrarnos a que hermanos nuestros vivan en la miseria. No es normal. Tenemos todo para ser un gran país, más justo, solidario y feliz. Una mesa para todos ¡Que vivamos un gran domingo! ¡Demos lecciones de civilidad, comportamiento cívico y participación! ¡Viva Chile!

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