Doble discriminación, mujer y discapacidad

Por Andrea Zondek
  • Presidenta Fundación Tacal

Las discriminaciones siempre son odiosas. No importa si eres extranjero, mujer o discapacitado, siempre causan dolor. La discriminación es como un virus, enferma a las sociedades e impide el pleno desarrollo de los países.

En Chile, 16% de la población tiene discapacidad y de ellos se estima que cerca de un millón y medio son mujeres. Este dato no es menor, si consideramos que en materia de empleo apenas 38% de ellas realiza un trabajo remunerado o que, según un informe de ONU Mujeres, 70% de mujeres con discapacidad sufre algún tipo de violencia.

Por eso, al conmemorarse el Día Internacional de la Mujer, no puedo evitar pensar si esta fecha que destacamos es inclusiva y si da cuenta de la realidad que viven todas las mujeres del país.

En mi experiencia, la discriminación se acrecienta cuando hablamos de personas con discapacidad, y se sufre doble discriminación si además se es mujer. Por tanto, esta doble exclusión hace que las personas vivan en marginalidad y sea aún más dificultoso salir de ese estado.

A pesar de esta mirada crítica, también tengo la plena convicción, que el potencial y capacidad que tenemos como mujeres, no disminuye o varía por tener una condición de discapacidad. Es más, me he dado cuenta en estos años que muchas de ellas llevan ventaja.

Por eso soy tan reiterativa al aplaudir iniciativas legales como la Ley de Cuotas para personas con discapacidad. No es un tema antojadizo, porque sé que permiten ex profeso disminuir brechas, y aunque no tiene una mirada de género aportará a cerrar las diferencias que existen entre personas con y sin discapacidad.

En Chile acostumbramos a hablar de justicia y equidad. Sin embargo, no hemos logrado disminuir las diferencias respecto a los derechos que tienen las personas. Derecho no solamente a trabajar, sino a desarrollarse, a aprender, a recrearse, a decidir.

En este Día Internacional de la Mujer, abogo por que en Chile se desmoronen las diferencias, caigan las voces discriminatorias y den paso al respeto y la inclusión. Abogo porque, sin importar el lugar donde naciste, tu condición física o síquica, primen los derechos. Abogo, porque los empresarios y autoridades de gobierno cumplan la ley de inclusión laboral a plenitud y den las oportunidades que toda persona merece… abogo para que lo hagan con responsabilidad y ética y no se dejen llevar por sólo cumplir la ley, sino que de verdad avancemos en una sociedad que dé grandes pasos hacia la inclusión y la equidad.

*Fundación Tacal imparte cursos gratuitos para personas mayores.

Las opiniones expresadas aquí no son responsabilidad de Publimetro

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