Cuba: cambio de guardia

Por Raúl Sohr
  • Analista internacional

El “neocastrsimo” se parece mucho al castrismo que ha gobernado Cuba durante los últimos 59 años. El nuevo rostro del régimen es Miguel Díaz-Canel, de 57 años, que se desempeñó como primer vicepresidente del Consejo de Estado y el de Ministros. Su elección no guarda misterio alguno. El sistema lo ha designado para presidir Cuba. Su nombramiento es tan previsible como el de los 605 miembros de la Asamblea Nacional que no enfrentaron oponentes.

Es un logro de la jerarquía política cubana asegurar una transición tranquila desde los hermanos Castro conservando pleno control. Durante décadas se especuló qué ocurriría cuando la llamada “generación histórica”, aquellos que protagonizaron la Revolución que triunfó en 1959, dejara el poder.

El secreto de la continuidad está a la vista. El Partido Comunista controla al Estado y a las Fuerzas Armadas. Éstas, a su vez, tienen una gravitación decisiva sobre la gestión económica. Los que disienten con la conducción no tienen cabida. Díaz-Canel, un tecnócrata de bajo perfil público, fue el escogido por Raúl Castro para tomar el relevo. Pero, en todo caso, el hermano menor de Fidel seguirá a cargo del Partido hasta el 2021.

Díaz-Canel será el tercer presidente de Cuba desde el triunfo de la Revolución. Ello frente a una docena de mandatarios estadounidenses. Toda una proeza ante los esfuerzos continuos de Washington por lograr un cambio de régimen en la isla caribeña. Desde 1962, Cuba ha estado sometida a un estricto bloqueo económico impuesto por Washington. Esto hasta que el presidente Barack Obama dio un primer paso para terminar con un caro e inútil anacronismo. Entonces Abelardo Moreno, vicecanciller de Relaciones Exteriores cubano, señaló que las pérdidas para su país alcanzaban los 116 mil millones de dólares desde que fueron impuestas las sanciones.

La solidaridad mundial con Cuba frente al bloqueo, reforzado por el presidente Donald Trump, ha sido expresada año a año en la Asamblea General de Naciones Unidas, donde la abrumadora mayoría de los países condena las sanciones. Pese a las dificultades, Cuba ha conseguido logros sociales que garantizan uno de los mejores sistemas educativos y de salud al conjunto de la población. La isla tiene la más alta tasa de médicos per cápita de las Américas.

Ha sido aleccionador para los cubanos observar el año pasado que, tras el paso del huracán Irma por Puerto Rico y Estados Unidos, pasaron largos meses en que vastos sectores estuvieron privados de agua potable y electricidad. Cuba también sufrió el embate, pero la restauración de servicios y la atención de los afectados fue más expedita.

Con todo, Díaz-Canel enfrentará una situación delicada. Con una economía débil y con problemas de gestión, el gobierno no ha sido capaz de cumplir con las promesas establecidas en los llamados “lineamientos”. Si bien los insumos básicos están asegurados, las carencias para la mayoría son dolorosas. En algún momento Cuba tendrá que convertirse en una sociedad normal y permitir que la ciudadanía exprese sus demandas. Ése es el reto del nuevo presidente.

Las opiniones expresadas aquí no son responsabilidad de Publimetro

Contenido Patrocinado
Loading...
Revisa el siguiente artículo