Viudas de armas tomar

Por Joel Poblete
  • Periodista especializado en cine, programador de Sanfic y comentarista en Radio Cooperativa.

Con su particular acercamiento a la descarnada y a menudo desgarradora realidad de sus protagonistas, durante la última década el director británico Steve McQueen ha conseguido posicionarse en el cine internacional gracias a las contundentes "Hunger", "Shame" y la ganadora del Oscar "12 años de esclavitud". Por eso, era inevitable que hubiera muchas expectativas entre los cinéfilos frente a su nuevo largometraje, "Viudas", que llega ahora a la cartelera local, aunque los resultados podrán desconcertar a más de alguno.

Basado en la miniserie británica homónima de los años 80, ahora ambientado en el Chicago reciente, este filme confirma el talento de McQueen, pero en un terreno muy especial, porque si bien nuevamente desliza tensiones y angustias internas como las que remecían a los protagonistas de sus títulos previos, en esta ocasión lo hace bajo la superficie de una tradicional producción de acción criminal.

Lo que resulta queda a medio camino entre una propuesta más autoral y lo que Hollywood espera habitualmente a nivel comercial, y la mezcla tiene sus aciertos pero también sus zonas ambiguas: por ejemplo, el ritmo es irregular y al tratarse de un relato coral es inevitable que no todas las distintas líneas argumentales y personajes logren el suficiente desarrollo.

La potencia de la película descansa más en lo visual que en lo narrativo, y el guión co-escrito entre McQueen y la elogiada autora Gillian Flynn ("Perdida") no sólo presenta más de una situación que es bastante improbable, sino que, además, no acierta totalmente en sus alcances políticos y sociales; pero de todos modos las espléndidas actuaciones de un notable elenco ayudan a mantener intacto el interés del espectador, que se verá recompensado con unas cuantas sorpresas y vueltas de tuerca.

La película es mucho mejor de lo que parece y supera con creces lo que normalmente entrega el promedio de este tipo de producciones; y sin embargo, a pesar de sus evidentes logros, no sería extraño que decepcione a quienes tenían mayores expectativas en su director luego de "12 años de esclavitud".

Algo parecido a lo que de cierta manera le ha pasado a Damien Chazelle con "El primer hombre en la Luna", estrenada la semana pasada y aún en cartelera: esta mirada al "backstage" que se desarrolló en la Nasa durante una década hasta desembocar en la llegada del hombre a la Luna en 1969, elude lo que muchos hubieran esperado, la epopeya patriotera o gesta heroica, para centrarse en Neil Armstrong e intentar retratarlo en su intimidad personal y familiar, en lo poco que permitía inferir su actitud introspectiva y silenciosa.

Destacan ahí las excelentes actuaciones y la detallista puesta en escena en la que sobresale particularmente la habilidad para lograr transmitir al espectador la tensión y claustrofobia de los astronautas; para haber sido dirigida por el mismo realizador de "Whiplash" y "La La Land" puede sorprender a quienes esperaban algo más grandilocuente, así como "Viudas" quizá descoloque a los admiradores de McQueen.

Las opiniones expresadas aquí no son responsabilidad de Publimetro

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