Los choques culturales

Por Nicolás Copano
  • Comunicador multifacético, experto en marketing y redes sociales y emprendedor por naturaleza.

Siempre me llamó la atención la obligación del contacto físico con alguien que no es tu pariente o amigo a la hora de saludarse. Algunos lo asimilan a nuestra condición “latina” y que es parte de nuestros códigos culturales, sin embargo es extraño y sin ningún manual que uno aprende sólo a acercar la mejilla con la persona del sexo opuesto y hacer un “chuic” de ruido en torno a iniciar una conversación. Algo así como abrir una app y que salga un sonido para empezar un diálogo.

El mundo cambia, por supuesto, esta “muestra de afecto” ya no está tan bien vista. De pronto, quienes se sometían a la comodidad del mundo masculino (las mujeres) ya no están tan contentas y buscan más desafíos y libertad. Es un despertar mundial. Es que de pronto la cultura se ve quebrada en sus paradigmas de funcionamiento, que ciertamente son cómodos para muchas estructuras económicas.

La cosa se acabó desde hace un tiempo y hay quienes están perplejos, enojados, asustados. Quienes sienten que vienen a competir con ellos y que se ven débiles en estas nuevas reglas. Esos machos en retirada están confundidos. Angustiados. Planteándose preguntas, llamando inquisición a lo que es una discusión.

Por supuesto, otros intentan cambiar o ver desde otro lado las cosas, es un llamado difícil a esto, porque una pregunta abre a otras más y de pronto, lo que te parece del día a día se vuelve un disfraz.

Han empezado, las cosas a cambiar. Y hay personas que no lo toleran o aceptan. Por eso, lo que viene en Chile es evidentemente un choque cultural.

En ese choque cultural habrá quienes aprovecharán y llamarán a sentir orgullo de lo que se ha conservado. En ese choque habrá peleas, miedo, susto.

Lo que terminará pasando después será lo interesante.

Porque después que gane una posición (que ciertamente nunca es la de antes) vamos a ver nuevas formas y lecturas. En eso, hay que ser consciente y estar preparado: las mujeres son la fuerza nueva. Y los hombres, la vieja.

Quien no sepa leer esto va a sufrir, porque también va a pensar que las cosas se hacen de cuajo y no, los triunfos son culturales, en general, y del tiempo. Y estamos en una época donde el tiempo se estira demasiado. Donde nos demanda leer cada uno de los comportamientos.

En tanto, cuando pase todo este temblor, vamos a vernos de cara a otros debates nuevos, más allá de nuestros sexos o preferencias, será frente a lo ingobernable de los datos. Y ahí, lo que se ha transformado en político tendrá pruebas más grandes, más desafiantes.

Escribo esto por lo del alcalde de Puerto Varas, al cual veo como un viejo artefacto. Despojando su torpeza, su humanidad per se, el personaje es sólo un montón de frases acumuladas, como un parlamento inteligente sin energía. En ese sentido, ha sido superado por los asistentes digitales. Y desde eso, está perdido, cansado, gritando y planteando que tiene que defender su fallo (intencionado o no, jamás lo sabremos) por dignidad.

Y esa dignidad ya fue. Han pasado estos personajes. Sólo defienden sus cabezas. Las dos cabezas pequeñas e ignorables. Y no hay nada más triste que eso.

Las opiniones expresadas aquí no son responsabilidad de Publimetro

Contenido Patrocinado
Loading...
Revisa el siguiente artículo