Sonó la campana

Por Hugo Tagle
  • Sacerdote y columnista. Twitter: @hugotagle

A hacerse el ánimo, que comienzan las clases. Y mirarlo como lo que realmente es: un tiempo de aprendizaje, crecimiento y maduración. Lo primero, agradecer por la posibilidad de crecer en conocimientos, aprender más y ser mejor persona. No es para nada obvio. Lamentablemente, si se mira el panorama global, son millones los niños que aún no reciben ningún tipo de educación y, si la tienen, es muy rudimentaria y básica. Aún son millones las personas que no saben leer y escribir. Aprovechemos las oportunidades que se nos regalan.

En estos meses se ha hablado y escrito mucho sobre educación. El tema nos preocupa. Pero no quiero ahondar más en lo teórico. Pero sí dar un par de sugerencias para aprovechar bien los meses que tenemos por delante.

A los alumnos, los invito a aprovechar bien las horas de clase. Para empezar, lleguen a la hora. Sean disciplinados y exigentes con ustedes mismos. Antes que exigirle mucho al sistema, al colegio y al mundo, comencemos por exigirnos más a nosotros mismos. Ponerse metas altas para el año es comenzar bien el año. Dedicar más horas al estudio. Si me piden leer un libro, leeré dos. Si tengo que hacer veinte ejercicios de matemáticas, haré cuarenta. Siempre se puede dar más. El día entero es fuente de aprendizaje. Luego, proponerse hacer más deporte. Somos un país peligrosamente sedentario. Hacer deportes es en gran medida gratis y fácil. Siempre se puede salir a andar en bicicleta o jugar fútbol en una plaza. Felicito aquí a las municipalidades que han invertido en remozar las áreas de esparcimiento público, como canchas y plazas. Un servicio concreto y útil a toda la comunidad.

La mayoría de los colegios ofrecen actividades extraprogramáticas que, creo, se aprovechan poco. Invito a los padres y apoderados a mover a sus hijos a participar más de esas actividades, muchas de las cuales hay que suspender por falta de quorum.

Tengo una fijación con el tema de la lectura. Un país lector, es un país más culto, más pacífico y tolerante. Si leyéramos más, seríamos más felices. Desafío a los alumnos a leer un tercio más de lo que exige el programa de lectura escolar, que ya es bastante bajo. Se puede. Yo mismo hice el ejercicio hace unos años. Me leí los libros exigidos por el Mineduc para primero medio y me sobró tiempo para varios más. Es cierto que tengo más años, costumbre y se me da más fácil lo de la lectura, pero podemos aumentar sus horas con facilidad si hay voluntad. Y eso depende de cada uno.

Mejoremos el inglés. Lo digo desde el profundo arrepentimiento de no haberlo aprendido de niño. Ahora las facilidades son enormes: YouTube, Netflix, el cable, etc. El inglés está en todas partes. No hay excusa para no hablarlo, al menos entenderlo.

Respetemos a los profesores. Se les reprocha a ellos las falencias de la educación y eso es falso. La inmensa mayoría de los profesores de colegio que conozco realizan una maravillosa tarea. Ayudémoslos con buena disposición, atención y respeto. ¡Un bendecido y exitoso año académico a todos!

Las opiniones expresadas aquí no son responsabilidad de Publimetro

Contenido Patrocinado
Loading...
Revisa el siguiente artículo