Columna de @Televisivamente: Orange Is The New Black: Una comedia negra... o naranja

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Por: @Televisivamente: Tevito y seriefilo

Netflix (si, Netflix lo vuelve a hacer) nos está haciendo varios cariñitos a lo que disfrutamos de las buenas series. En esta ocasión nos vuelve a sorprender con una comedia negra de esas que te cautivan desde el capítulo uno y no puedes dejar de ver. Netflix lo sabe y estrena todos los capítulos de la primera temporadas de un tirón.

Orange Is The New Black está basada en una historia real y nos trae la historia de Piper Chapman, una mujer que decide entregarse voluntariamente para así cumplir la pena de cárcel por 15 meses luego de transportar dinero ilegalmente motivada por su novia de aquellos años (Si, Chapman tuvo una relación lésbica… dice que ya la paso, pero no se ah). Así es como Chapman deja a su novio (interpretado por Jason Biggs, el de American Pie -Que aparece nuevamente masturbandose ¿Será parte de su talento?-) con el cual planea casarse, a su familia, amigos y una pequeña empresa de la cual ella es socia junto a su mejor amiga. Esta pequeña sinopsis es la punta del iceberg cuando conozcamos su nuevo mundo en la cárcel de mujeres.

Es importante recalcar que Chapman es blanca y rubia… ¿Y para qué hago esta distinción?. Al entrar a la cárcel podríamos catalogar su mundo algo así como un “colegio” debido a sus múltiple entorno cultural y estructura jerárquica basada en color de piel, nacionalidades y lenguajes.

El desarrollo de la serie nos muestra que en cada capítulo se va centrando, mediante flashbacks, en la historia de cada una de las reclusas secundarias que se relacionan con Chapman. En ellas podemos ver como era la vida de cada personaje antes de caer presas. Estos flashbacks son expuestos en su justa medida, sin interrumpir la historia principal que es la estadía de esta ingenua y temerosa (hasta el momento) Chapman frente a una especie de “ley de la selva”. Ahí nos enteramos que esas personas también tuvieron vidas normales, que cualquiera de nosotros nos podemos ver reflejados en esas prisioneras y que no importa el linaje o estrato social que tengas… a todos nos puede tocar.

Durante la serie también se juega con la cultura pop del espectador. Estamos inmersos en ese mundo donde la tecnología y algunas situaciones cotidianas son mencionadas en la serie para hacernos entender que los personajes de la serie también “viven” en nuestro mundo. (“Esto no es Oz” se escucha en el primer capítulo. O ese momento donde Chapman le pide a su novio que no vea Mad Men hasta que salga de la cárcel, por mencionar algunos ejemplos)

Orange Is The New Black es una comedia que vale la pena ver. No solo por su humor negro (que a algunos no les gustará… a mi me encanta) Sino también nos muestra una visión de la prisión más amable, con sus pro y sus contras, claro. Pero con la complicidad que el personaje de Chapman nos puede introducir en mundo tan desconocido y real como lo es un colegio… bah, perdón, una cárcel.

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