Columna de @Televisivamente: Trepadores y un formato en caída libre

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Por: Imagen foto_0000000120131007214544.png@Televisivamente

Lo que está pasando con el nuevo reality de MEGA “Trepadores” no debería sorprender a nadie. Es la apuesta más grande del canal para lo que queda del año, se nota que se ha invertido una gran suma de dinero en este nuevo intento de telerrealidad y hemos, en su primera semana de emisión, a el reality show que busca llevar a un grupo de concursantes a la cumbre del Aconcagua no ha logrado cautivar a los espectadores ávidos de ver cosas distintas y no más de lo mismo.

“Trepadores” no tiene casi nada distinto a lo que hemos visto anteriormente… salvo que este reality tiene el logo de MEGA en pantalla. De hecho si le cambiamos la mosca en pantalla de MEGA por la de Canal 13 no nos daríamos cuenta. La lógica en este reality tiene la misma estructura de un reality en el canal 33% católico: 2 equipos se enfrentan entre sí. El equipo ganador recibe un premio y los perdedores deben nominar a un compañero para que sea enviado a eliminación quienes se enfrentan en una prueba de esfuerzo físico, conviven en una casa-estudio, hay copuchas y pelean ¿Novedad? Cero.

Ya hemos visto que el formato reality estilo competencia está en caída libre. Ya pasó con “Pareja Perfecta” que no logró conseguir el fenómeno que tuvo su anterior producción “Mundos Opuestos”… y qué decir de “Mundos Opuestos 2” que recalcó con honor la frase “segundas partes nunca fueron buenas”.

El problema de “Trepadores” es querer seguir exprimiendo y sacarle el máximo provecho posible a un estilo de hacer realities. Quizás un programa que pretende llevar a sus concursantes al Aconcagua debió tener ingredientes de otros programas parecidos en su género. Tales como “Survivor” o “Expedición Robinson” donde los participantes están en plena naturaleza “luchando” por su supervivencia y no cómodamente en una casa-estudio con comida, calor, abrigo, etc. Un reality extremo debe serlo desde su génesis y en “Trepadores” se fueron por una fórmula segura que es totalmente contradictoria a su objetivo final. ¿De qué sirve que dos equipos se enfrentan en competencias donde el objetivo final del reality es subir una montaña?, ¿Tiene eso algo de lógica?. Claro. es televisivamente atractivo ver a famosos y no famosos luchando por obtener comodidades. ¿Pero de qué sirven las competencias, la casa-estudio, las duchas, los romances, etc. Para subir el Aconcagua?, ¿Ayudan estas cosas en algo a la supervivencia de personas que van a pasarlo bien y ser exhibidas en televisión? Mal planteado desde un comienzo.

“Trepadores” no muestra nada nuevo. Se nota que no hay ningún esfuerzo en hacer cosas distintas a lo que ya hemos visto anteriormente y que, sinceramente, ya comienzan a aburrir. El casting no logra enganchar, las pruebas son monótonas y ni siquiera la “filtración” por parte del mismo canal de una situación sexual entre los concursantes o el topless de una participante son suficientes para lograr que el reality aumente su sintonía. A eso le sumamos que detrás de este proyecto están los mismos cerebros de “El Juego del Miedo”, “La Barra del Mundial”, “El Experimento”, etc. Nicolás Quesille ha sido enfático en decir que este reality era “de verdad” vendiéndonos la pomada de algo que, simplemente, no está funcionando.

Entonces. ¿Qué pasará con “Trepadores”? Lo lógico en estos momentos es ingresar a nuevos participantes y dar mayor atención a actividades extremas, cosas que sólo hacen más extensa la agonía de un reality que nos produce este mal Deja Vu televisivo.

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