Cristián Campos: "Estamos ante los efectos de una maldición turca"

Cristián Campos, quien interpreta al aproblemado -y suertudo- padre de Fernanda Urrejola en "Chipe libre", y tiene una trayectoria de más de 30 años en teleseries, dice ser incapaz de entender lo que sucede con el público.

Por

Ya lleva más de una semana al aire “Chipe libre”, y, al menos en términos de sintonía, la tendencia parece estar más que clara. En un caso semejante al que sucede en TVN con “No abras la puerta”, la comedia nocturna de Canal 13 se ha mantenido incesantemente entre los 10 y los 14 puntos de sintonía, promediando así menos de la mitad de “Las mil y una noches”, el exitazo turco que transmite Mega.

Al respecto, Cristián Campos, quien interpreta al aproblemado -y suertudo- padre de Fernanda Urrejola en “Chipe libre”, y tiene una trayectoria de más de 30 años en teleseries, dice ser incapaz de entender lo que sucede con el público.

“Te juro que no logro entender lo que pasa”, dice. “Porque vi la turca y creo que es como lo que hacíamos nosotros en los años 80 con Moya Grau, una teleserie totalmente del pasado. No sé, sólo me lo puedo explicar con magia”, dice el actor de Canal 13, añadiendo que tanto “Chipe libre” como “No abras la puerta” son productos muy superiores.

“Si estas dos teleseries chilenas de buena factura apenas logran despegar de los 10 puntos entonces para mí esto quiere decir que estamos ante los efectos de una maldición turca”, teoriza.

De todos modos, el actor expresa optimismo acerca del desempeño futuro de su teleserie. “Aspiro a que alcancemos los 15 puntos para compensar todo el esfuerzo que hemos hecho”, opina.

El final perfecto de una teleserie

Cuando había recién empezado “Chipe libre” el tema de la calidad de los finales de teleserie se impuso en la opinión pública tras los, para muchos, decepcionantes resultados del final de “Vuelve temprano”. Al respecto, Campos, que ha estelarizado finales tan memorables como el de “Secretos en el jardín”, “Marparaíso” e incontables otros, tiene una opinión algo pesimista.

“Siempre es difícil dejar contento a todo el mundo. Que algo termine ya es decepcionante, y muchas veces la gente dice que quiere sorprenderse, pero con un final fuera de sus expectativas se descolocan y con uno muy obvio se aburren. Creo que es un callejón sin salida”, dice.

“Al final en los policiales puede servir la técnica que tenía Moya Grau, de grabar varios finales y escoger el que más se ajustara para sorprender al público. En cambio en los romances la gente siempre quiere que el cura deje de ser cura, que la monja deje de ser monja, que el ciego vea y que el amor triunfe”, añade.

Francisco Ormazábal / Publimetro

Contenido Patrocinado
Loading...
Revisa el siguiente artículo