Ricardo Montaner a diez años de haber animado Viña: "Lo pasé mal"

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Montaner sigue conquistando a su público y va sumando nuevos seguidores.

 

Recientemente Ricardo Montaner estuvo de visita en nuestro país promocionando su último álbum, “Agradecido”, en el cual expresa sus sentimientos por todo el apoyo y cariño hacia él y su carrera. Pero, además, el artista habla del Festival de Viña del Mar, al que no ha vuelto luego de haberlo animado justamente hace una década.

¿Cómo definirías tu último disco, “Agradecido”?

-Es un disco inédito, de canciones muy en la onda de lo que yo hago siempre, pero no por eso es un disco que repita algo. Siento que hemos hecho algo bien bonito a nivel de selección del repertorio y a nivel de arreglos, los arreglistas que tengo le dan mucha actualidad al sonido. Además, mis coautores son muy jóvenes y ellos le dan la frescura que es muy necesaria. Ya cuando un artista tiene más de veinte años de trayectoria, como yo, hay que ver eso.

El como reinventarse…

-Claro, pero lo que se hace es ir aceptando lo tuyo e ir sumando las tendencias que hay hoy en día, entonces para eso te vas juntando con coautores que tienen toda la influencia de la música hoy en día, como son mis hijos, Ricky y Mau. Son muy jóvenes ellos, uno tiene 21 y el otro 24, por lo tanto hacemos una buena combinación y eso hace que no me quede en el pasado.

¿Qué te lleva a hacer un disco de agradecimiento? Es un álbum que agradeces a varias personas, partiendo por tu esposa en el tema “Llanto agradecido”…

-Y también obviamente gracias a Dios, porque también hay una canción que se llama “Su luz”, que es una canción de agradecimiento. Este es un disco en el cual yo le rindo tributo a mis fans, porque nadie se acuerda de eso, son las que están ahí desde hace más de veinticinco años y, además, hay otras que se van adhiriendo. Si tus seguidores no están ahí ninguna carrera podría ser tan larga, y les agradezco a ellas, a los comunicadores que han tenido que ver con mi carrera y a los que te pasan el agua cuando estás en pleno show y a los que te dicen ‘dale, dale, dale’… en el fondo, a todos los que han estado.

Pero, ¿qué te lleva a hacer un disco así?

-Convicción de que en la vida hay que estar agradecido, y si acaso no lo han oído, que sepan que hay un disco que se llama “Agradecido” en tributo a eso.

¿Qué esperas que suceda con este trabajo?

-Yo tengo una carrera de ya dos décadas y media y he sido muy afortunado, creo que hemos creado un idioma o hilo comunicacional entre el público y yo, y sin lugar a dudas que espero que la gente continué cerca de mí y también espero que los nuevos enamorados, a través de estas canciones, se encuentren.

¿Quieres llegar a nuevas generaciones?

-Como siempre, es muy importante que se vaya adhiriendo público nuevo. Hace unos cinco años escribí una canción que se llama “Soy feliz”, que todavía suena por ahí y es muy pegajosa, y que me empezó a dar un público muy de chiquillos, de ocho o nueve años, quienes me gritaban en la calle ‘Montaner, soy feliz,’ entonces eso es muy bonito, cuando tú vas teniendo público que se va subiendo a lo que haces.

¿Hasta cuándo te ves en esto o te gustaría pronto dedicarte a disfrutar de la vida y descansar?

-Yo descanso en vacaciones, yo me tomo mis vacaciones todos los años y eso es más que suficiente, porque ¿qué hago yo 365 días sin hacer nada? Te puedo asegurar que me volvería loco. Y mientras uno siga haciendo las cosas con dignidad y siga sonando bien, se puede seguir en esto. Yo soy un tipo muy preocupado y cada proyecto me lo tomo muy en serio.

¿Cuáles crees que han sido las claves de tu éxito?

-Primero, el no creérmela ha sido muy importante, y dos, yo siento que la perseverancia. Yo empiezo todos los días y con cada disco empiezo de nuevo. Yo no tengo ningún problema en tomarme un avión, estar 16 horas ahí y llegar de Los Angeles a acá o en ponerme hablar de mi nuevo trabajo aunque hace dos años también hablamos de mi nuevo trabajo. Creo que la música hay que promoverla y hay que estar en contacto con la prensa… y siento que esa ha sido un poco la clave. No sólo he estado escribiendo y grabando canciones, sino que también promoviéndolas. Además, me gusta estar en contacto con la gente y mi entorno, porque ahí tienes materia prima para escribir. No me sirve de nada ver las gaviotas y las antorchas, yo tengo que salir todos los días a hacer fotos nuevas, uno no puede quedarse con las fotografías del pasado.

¿Cuán importante ha sido Chile en tu carrera?

-Siempre ha sido muy importante venir, cantar y mostrar mi trabajo, cualquier excusa es buena para venir, hasta a comer un congrio. Y siempre estamos en contacto, ya sea por los programas de televisión que vengo a hacer o los maratones que hace don Mario (Kreutzberger). Ustedes son un pueblo muy cariñoso y yo los tengo muy presentes siempre.

Hace diez años animaste el Festival de Viña del Mar, ¿están las ganas de volver algún día al escenario de la Quinta Vergara?

-Yo espero que sí. Las ganas mías de volver son proporcionales a las ganas que tenga Viña de que vuelva, o sea, cuando a Viña le den ganas, a mí me van a dar ganas, eso tiene que ser mutuo.

Pero, ¿al show? ¿A animar no algún día?

-No, porque ya el festival encontró su solución. El problema es que yo vine a tapar un hueco, yo vine a apagar un incendio, no tenían a quién poner. Quien sea que hubiera hecho esa transición hubiera sido igual de delicado.

¿No tienes buenos recuerdos de Viña?

-No. Yo tengo muy malos recuerdos del trato de la prensa, pero el festival como tal lo recuerdo bien.

Se te criticó harto, ¿sientes que los medios fueron injustos contigo?

-La prensa hubiera hecho lo mismo con cualquier otro, especialmente si venía alguien de afuera porque había como un sentimiento de usurpación.

¿Y eso te hizo pasarlo mal?

-Sí, yo lo pasé mal, lo pasé mal porque la noche antes salía feliz y satisfecho de lo que había pasado ahí y al otro día abría el periódico y te estaban descabezando, entonces sentía que no era proporcional, que era desproporcionado prestarle tanta atención a algo que debería ser intrascendente. Lo más importante es cómo canto fulano y qué tal el show, pero ese año la animación opacó o bloqueó la noticia del evento en sí, entonces creo que el festival no merecía eso. El festival merecía el reconocimiento de que estaban haciendo un gran esfuerzo por transitar ese momento en el que Antonio (Vodanovic) había dejado de participar como animador.

Nicolás Figueroa

 

 

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