Ernesto Ottone se confiesa a 90 días de tomar el Ministerio de Cultura

El 11 de mayo asumió como ministro de Cultura. Desde su sillón en la sede Santiago del Cnca, comenta sus primeros meses en ejercicio de su cargo, habla de sus desafíos, de la administración anterior, de Rodrigo Rojas De Negri y de cómo aguarda la llegada de septiembre, entre otros temas.

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Ministro Ernesto Ottone / Foto: Gentileza

 

 

Nos recibe en su oficina del Consejo Nacional de las Artes y la Cultura, cómodamente instalado en un sillón negro en el que nos habla de las motivaciones que tiene al frente de este organismo gubernamental ad portas de adquirir rango de cartera de Gobierno.

Es el ministro Ernesto Ottone, quien nos habla de cada tema que se pone sobre la mesa, sin que ninguno lo haga sentir amenazado.

Del “realismo sin renuncia”, de Rodrigo Rojas De Negri, quien lo hace emocionarse al punto de sumergirse en un largo silencio al hablar de él, hasta de la administración Piñera, en la conversación con el secretario de Estado.

Está cumpliendo tres meses al frente del Consejo, ¿cuál es su sensación?
-Estoy como la mujer, en mi primer trimestre. Aún no he tenido náuseas. Estoy entretenido, asumiendo que no está el mejor escenario, pero creo que hemos hecho bastantes cosas. Hemos logrado el objetivo principal, la nueva institucionalidad, estamos a un mes y tanto de tener la indicación sustitutiva para la creación del ministerio, estamos súper contentos. Hemos tenido un trabajo muy grande con la Cámara de Diputados para empezar a sociabilizar lo que creemos debería ser la nueva institucionalidad.

(…)
-Y en el lado más programático ya hemos recorrido ocho regiones, la semana próxima me voy a Arica, Antofagasta, después Magallanes, las que nos quedan. El trabajo en terreno es nuevo. Es la primera vez que he podido meter las manos en la masa.

Y la experiencia, ¿cómo ha sido?
-Extraordinaria. El trabajo es maravilloso. Cuando estuve en Atacama para lanzar un fondo de 500 millones post aluvión de hace cuatro meses, uno se impresiona de cómo con recursos que podrían ser insignificantes (…), pero sí son importantes en regiones, la gente está expectante de poder desarrollarse en el ámbito cultural y social (…) poder hacer lo que la Presidenta nos pidió desde el primer día, la transformación social de la vida de las personas, se cambia la cotidianidad de las personas, la cultura rodea todo.

Hoy que se discute una reforma tributaria y una educacional, ¿qué relevancia siente que actualmente tiene la cultura dentro de los grandes temas país? ¿No se siente a la cola?
-Para nada. Me tocó ir a la premiere de “Los 33”. Y a los tres días ir a ver un documental que se llama “El campamento Esperanza”. Hay una cosa extraordinaria que se produce en esa película donde una de las pobladoras agarra una cámara y se acerca a los periodistas. Primero a los nacionales que aparecen en la tele y después a un japonés, un australiano y un alemán. Y les pregunta, “usted, ¿por qué está aquí?” Porque esto es un evento. “Y usted , ¿qué tiene que ver con los mineros?”, “usted no es de aquí, ¿por qué está acá?”. O sea, mirar desde otra óptica, desde los dos ángulos. No hay una versión oficial. Eso es transversalidad. Eso se produce a nivel de todos los ministerios, estamos haciendo miles de cosas. No hay ningún ministro con el que yo no haya hablado que quiera hacer cosas. El de Agricultura, Energía, Sernam, Obras Públicas, con Economía estamos haciendo miles de cosas. Diría que es una visión un poco segmentada de que la cultura es un mundo aparte. Es un tema que a la presidencia le importa. Que me haya pedido ir a México, no es por llenar un asiento más. Vamos a suscribir los 25 años de colaboración cultural entre México y Chile, porque estamos hablando cosas muy importantes respecto a temas de TV cultural. Lleva a empresarios, diputados y al ministro de Cultura porque es una herramienta de intercambio entre ambos países.

La nueva institucionalidad

¿Cómo va lo del ministerio?
-En el Congreso, durante el gobierno anterior, hay una ley en el Congreso, pero no fue ni recogida ni hablada ni conversada con la sociedad civil. En el nuevo Gobierno de Bachelet, la ministra Claudia Barattini atrasó todo porque se puso como adicional la consulta de pueblos originarios. El proyecto que ellos tenían es un proyecto inmaduro. Nosotros en tres meses lo que hemos hecho es tener claridad. Hoy tenemos un cuerpo legal que ha pasado todos los filtros. No de todo lo que la gente quiere, de lo que el país necesita. Y eso es lo que presentamos en septiembre al Congreso. Más rápido no pudo haber sido. Está dentro de los compromisos.

A propósito de septiembre, el mes de Chile, ¿en qué está el Consejo?
-Hay hartas ideas nuevas que tienen que ver con cosas que releven (la cultura) desde otro ámbito, que se han tocado poco. Uno tiene que ver con la cocina tradicional chilena, que es un tema que en lo patrimonial queremos relevar.

¿Y usted cocina?
-Síiiiiiiiiiiii.

¿Y cuál es su especialidad?
-Noooo, es que va a ser muy siútico, no lo voy a decir. Es que es cocina francesa, es siútico.

Pero, ¿y algo chileno?
-No, no sé hacer porotos, no sé hacer nada de eso.

¿O sea que se vería superado por unas sopapillas?
-No, sopapillas sé hacer. Pero tengo la mala suerte de que ni mi señora actual ni la primera, cocinan, entonces el único lugar que yo defino en una casa es la cocina, el diseño de la cocina lo hago yo. Todo el resto lo hace mi señora.

¿Y los asados?
-Soy pésimo. Soy bueno para participar de los asados, pero pésimo para hacerlos.

¿Y siente que tiene que aprender?
-Tengo que aprender eso, me doy cuenta de que en temas tradicionales chilenos uno era súper observador, pero poco partícipe. O sea, tengo que ponerme a bailar cueca.

¿Y cómo anda con eso?
-Ahí, tratando de reforzar.

De aquí a septiembre…
-Absolutamente, pero estuve en clases.

¿Está en un intensivo?
-No, voy a empezar. Y voy a obligar a mi equipo también a bailar.

¿Qué cueca le gusta?, ¿la chora?
-La cueca brava.

Rodrigo Rojas y el Mes de la Fotografía

Estamos en el Mes de la Fotografía, con un rol protagónico de Rodrigo Rojas De Negri…
-Tiene que ver con una memoria histórica. El tema de Rodrigo Rojas para el Consejo siempre ha estado presente. Hoy toma mayor relevancia (pero), lo hemos tenido en la memoria desde siempre. Por lo simbólico. Y además este año el tema ha tomado mucha importancia. Está esta exposición (en paraderos de la locomoción colectiva), que son fotografías prestadas por la madre y además está el anuncio que vamos a hacer ahora, que es entregarle la Orden al mérito Pablo Neruda de manera póstuma a la madre (el 19 de agosto). Para nosotros, para mí, representa muchas cosas. Es sintomático porque hace unos días murió este caballero, el “Mamo” Contreras y (…) estas cosas para los que vivieron la dictadura, a mí me tocó vivirlo en el exilio por lo tanto fue toda mi infancia.

Tema que lo toca de manera profunda…
-Síiiiiii, porque es la generación de mi padre y lo afecta y lo sigue afectando sí o sí. Y a algunas familias le ha afectado de manera muy fuerte. Para nosotros lo de Rodrigo Rojas no es menor. No es que uno esté buscando créditos.

¿Ha estado hablando con la mamá de Rodrigo, Verónica De Negri?
-No, directamente no.

Pero está pendiente…
-Sí, el tema es que soy súper cuidadoso en estas cosas. Creo que ahí hay una reserva que uno tiene que mantener. Me pasó con la familia de Margot Loyola, ellos me pidieron estar (en su despedida). Pregunté, “¿están seguros?”. No voy a hacer nada, no me pongo en cámara porque esto es un tema íntimo. Yo estoy acá para ejercer una función, que es ser ministro de Cultura hasta que la Presidenta lo determine. Y nada más, no tengo otra ambición.

¿Y cómo asume usted el eslogan lanzado por la Presidenta hace unos días, el “realismo sin renuncia”?
-Como tal. El realismo tiene que ver con asumir que las condiciones son las que son y no las que nos gustaría tener. O sea, cuando uno veía hace unos años que estábamos creciendo al 6%, digo “¡todo lo que pudimos haber hecho con ese 6% en cultura que no se hizo!”. Ahora que estamos haciendo todo lo que estamos haciendo con un crecimiento de un 2,2%, digo “¿por qué cresta no hicimos con el 6% lo que se pudo?”. Cada vez que tengo la sensación de que se llega a un estado en que están las condiciones para dar un salto, que fue la época de (Ricardo) Lagos, llega una crisis. Después el primer período de la Presidenta Bachelet vino la gran crisis. Y en los últimos cuatro años, ¡no hubo grandes crisis! Sin embargo, no se pusieron los ahíncos donde se debían poner.

¿Qué faltó?
-Cosas tan simples como voluntades políticas. Y ahí estoy en desacuerdo con los que tienen una visión de que se avanzó mucho, creo que en los cuatro años del Presidente Piñera en temas culturales se avanzó poco. Muy poco para lo que se podría haber avanzado. No hubo compromiso de duplicar el presupuesto, fundamental. No se avanzó de manera significativa para tener la nueva institucionalidad (ministerio). Quedó ahí en el Congreso, está ahí vegetando. No lograron los grandes avances en infraestructura. Tuvimos el terremoto. Ok, pero no por eso había que dejar de hacer las cosas. Me doy cuenta ahora en la línea de recuperación de patrimonio, este año se presentaron 87 proyectos, anualmente se presentaban 32. Cuando eso era un fondo que se había creado para la reconstrucción. O sea, ahora cuando supuestamente ya está resuelto el problema, hay más personas postulando a un tema de reconstrucción. Entonces, ¿dónde falló? Faltó visión cultural desde la presidencia.

 

por Carolina Ceballos

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