Cristián Campos: "Me da pena contrastar la generosidad de Alberto Hurtado con la Iglesia actual"

Cristián Campos. Para el actor, por la “mezquindad” de la Iglesia, Chile necesita a un nuevo Padre Hurtado

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Qué rápido pasa el tiempo“, comenta Cristián Campos cuando habla sobre los diez años de la canonización de Alberto Hurtado, hombre a quien encarnó en “Crónica de un hombre santo” (Canal 13) a principios de los noventa.

Para Campos, la figura del padre jesuita es mucho más que un simple personaje a quien interpretó, por el contrario, lo define como “un regalo” que le obligó a ser una mejor persona.

Siempre estamos interpretando seres de ficción, entonces imagínate, saltar de una teleserie a encarnar la vida de un ser real, que vivió en Chile y además fue tan heroico y especial, no es poca cosa“, explica.

Con tono emotivo comenta que “no entiendo mucho de teología, de modo que no sé muy bien qué convierte a una persona, según la Iglesia y sus investigaciones, en un santo; pero en el caso de Alberto Hurtado, desde que lo estudié y lo interpreté, siempre tuve la sospecha de que era un ser humano excepcional. Con un ego muy dominado y con una generosidad existencial fuera de lo común. Su obsesión por los pobres y su cercanía al ejemplo de Cristo, siempre me conmovieron mucho. En este caso, la canonización me pareció que correspondía en un ciento por ciento. Era una persona muy especial“.

En mi vida significó la posibilidad de conectarme con un chileno muy inspirado, muy iluminado, muy trabajador. Muy consecuente con la doctrina de la Iglesia Católica“, señala el actor.

Tras una pequeña pausa en su discurso, Campos reflexiona y lanza que “me da un poco de pena ver contrastada esa humildad, generosidad y entrega, con lo que es la Iglesia actual. En Chile y en el mundo. Ver que el mismo papa Francisco trata de tonto a una comunidad (Osorno) que rechaza a un obispo que le impusieron y con el que no está de acuerdo (Juan Barros, denunciado por supuestos encubrimientos de abusos de Karadima)”.

Me da pena ver que los cardenales Ezzati y Errázuriz se intercambien unos mails que más parecen de políticos macucos, que jefes de la Iglesia. Toda esa actual realidad en la Iglesia Católica me contrasta con la vida y obra de este jesuita“, puntualiza.

Con esto sobre la mesa, para Cristián Campos “el mensaje de Cristo quedó más en las bases de la Iglesia, que en sus jefaturas (…) los que manejan los hilos dejan mucho que desear“.

Qué bien nos vendría un Padre Hurtado en este momento, para que el tema del poder y la mezquindad y la falta de calidad con las víctimas del abuso sexual, sea tomada más en cuenta“, comenta el actor y finaliza con que “creo que hace más falta que nunca. No sólo por la pobreza de los niños durmiendo debajo de un puente, sino que por la pobreza de intenciones de algunos jerarcas en la Iglesia“.

por Mauro Canales

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