Malala: Imposible de detener

El papá de la joven ejemplo habló sobre el documental “Él me llamó Malala” que este jueves llega a los cines de Chile

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Ziauddin Yousafzai, padre de Malala, admite que a veces fue difícil ver el revelador documental de Davis Guggenheim el cual se enfoca en los eventos antes y después del horrendo ataque a su extraordinaria hija adolescente.

Malala – entonces de 15 años de edad – fue herida en la cabeza de un disparo por un sicario Talibán el 12 de Octubre del 2012. Su “crimen” fue haber hablando en favor del derecho de las jovencitas a ser educadas. La emotiva película de Guggenheim nos cuenta la historia de la familia de Malala y nos muestra como una extraordinaria y valiente muchacha inspirada por su padre, se negó a ser silenciada por los terroristas.

El filme también documenta su recuperación del ataque y cómo, ahora viviendo en el Reino Unido, equilibra su vida como estudiante con su papel como activista mundial dedicada a reunir fondos y que además es la receptora más joven del Premio Nobel.

¿Cómo fue ver la historia de su familia en este documental?

– Algunas partes de la película fueron muy conmovedoras y con otras no estuvimos cómodos pues la nuestra ha sido una vida muy difícil… hemos pasado por varias circunstancias difíciles que no nos gusta ver pero que tenemos que ver pues es la historia de nuestra vida la que se está mostrando. Creo que Davis ha hecho una muy buena película y fue la persona adecuada para hacer este documental.

¿Cuál fue su reacción inicial cuando se les aproximaron por primera vez los productores Laurie MacDonald y Walter Parkes?

– Cuando Laurie y Walter llegaron por primera vez y se sentaron con nosotros no sabíamos cómo iba a funcionar esto, pero durante la plática supimos que querían hacer una película acerca de la historia de nuestras vidas y Walter y Laurie estaban muy apasionados por el proyecto. Ellos mismos son muy inspiradores. Cuando escucharon nuestra historia quedaron tan impresionados y mostraron tanto interés en ella que nosotros mismos también nos inspiramos y así fue como empezó todo. Aprecio a ambos por su poder para comunicar y su poder para convencernos. Cuando el libro de memorias, “I Am Malala: The Girl Who Stood Up For Education and Was Shot by the Taliban” se publicó, se nos acercaron muchas personas que querían hacer una película. No estuvimos dispuestos pues no conocíamos a personas aquí en este país. Nos apoyaron muchos buenos amigos pero al principio fue difícil confiar en la gente. Walter y Laurie tuvieron el poder para comunicarse y llegar a nuestros corazones y mentes y motivarnos para hacer esto, así que ellos fueron la razón por la que les dimos el ‘si’.

Y luego tuvieron un periodo de 18 meses cuando Davis y su equipo de filmación estuvieron trabajando. ¿Cómo funcionó eso?

– Davis solía venir a menudo durante ese tiempo. No se quedaba la noche en nuestro hogar, pero él y su equipo de filmación vivían en un hotel cercano. Él solía llegar muy temprano en la mañana tan sólo para ver lo que estábamos desayunando (ríe). Filmaba durante tres o cuatro días y luego se desaparecía. El Fondo de Malala compartía mi itinerario y el de Malala con el equipo de filmación y ellos elegían a dónde querían ir y lo que querían filmar; de esa manera nos acompañaron a las Naciones Unidas, Kenya, Oslo… ellos elegían a dónde nos querían acompañar. También siguieron nuestra “vida normal” — si así se puede llamar — con mucho respeto.

Así que eran como una mosca en la pared cuando se convirtieron en parte de sus vidas…

– Al principio, no conocíamos a Davis y él me parecía muy chistoso con su cabello (ríe). Le dije “me gusta tu pelo largo…” y él se rió mucho. Pero por otro lado, Walter y Laurie son personas asombrosas y después de reunirse con nosotros decidieron que la película debería de ser un documental sin actores que nos interpretaran. Querían que mostrara la vida real. Con Davis eligieron la persona correcta para hacer esto. Al principio no lo conocíamos… pero él es un hombre tan sociable y amistoso que supo respetar nuestra privacidad, respetó nuestra cultura y tradiciones. Nos volvimos muy amigables con Davis rápidamente y él se convirtió en parte de nuestra familia. Algunas veces lo extrañamos y tenemos esperanzas que regrese. Nos volvimos muy cercanos. Davis tiene una familia muy agradable; nosotros tenemos una familia muy fuerte y creo que Davis tiene una familia muy fuerte también. Sus hijos, su esposa, él mismo son una familia muy hermosa. Finalmente él conocía la importancia de la vida familiar y conocía de las diferencias culturales y las respetó. Sentimos que era uno de nosotros. Él es un hombre de honor… es como un Pashtun, uno de nosotros. En cuanto a mí, fue bastante difícil pues aunque soy un hombre liberal, aún sigo siendo un Pashtun. Pero una vez que confiamos en alguien confiamos en él como si fuese nuestro hermano y enseguida le abrimos las puertas.

La importancia de la familia se siente de manera muy fuerte en la película. Sería fácil tan sólo ver a Malala como un símbolo, pero en este filme la vemos como hija, hermana y una jovencita.

– Estoy totalmente de acuerdo con usted. Siento que la familia es la unidad básica de la vida en sociedad y tiene su propia constitución y sus propios valores: el amor y el respeto. Malala creció en un ambiente muy rico y positivo y es por eso que ella tiene los preciosos valores de preocuparse y respetar a los demás. Es importante cuando respetas los derechos humanos dentro de la familia; por ejemplo, si no respeto los derechos de mi mujer y no la respeto a ella — y luego hablo de los derechos humanos en un sentido más amplio — eso estaría mal. El cambio que quieres ver en el mundo se inicia en casa con tu familia. Así que todo empezó con nuestra familia y los valores y la fuerza que tiene Malala se ha debido a nuestra fuerza familiar.

¿Cómo era Malala cuando era una pequeña niña?

– Recuerdo que desde el principio podía ver en sus ojos la inteligencia, la sabiduría y la belleza que tiene. Ella era muy crítica — hacía valoraciones de distintas cosas, hacía comparaciones, y era muy inteligente. Recuerdo que una vez en el desayuno ella me dijo ‘¿Sabes a qué color te pareces?’ Le dije ‘no’ y ella dijo ‘te ves como cuando mezclamos la leche en el té’ y yo pensé que eso era maravilloso, solía disfrutar mucho con sus comentarios. Ella tenía como tres años entonces, aún no iba a la escuela, Malala había crecido alrededor de una escuela y entraba al salón de clase y le hablaba a las sillas vacías. Cuando los niños y la maestra dejaban el salón ella entraba tan solo para hablar con las sillas. Ella creció en una escuela y fue muy locuaz e inteligente desde el principio. Era muy clara acerca de ciertas cosas, sus percepciones eran muy claras.

Antes del ataque ¿qué tipo de vida había soñado para ella?

– Creo que la vi como una dama muy brillante que tendría todas las oportunidades de recibir una educación de calidad y subir hasta el más alto peldaño en la carrera educativa. Estaba pensando que la enviaría a Lahore, en Pakistán, en donde hay una institución muy famosa y pensaba que ella estudiaría un doctorado. No estaba claro qué es lo que haría, pero sabía que su potencial era enorme. Ella quería ser doctora, pero vi en ella a una gran política, a una gran líder. Así que por eso hubo el conflicto en Swat, yo le dije ‘¿porqué no conviertes en política? ¿Porqué no convertirte en Mujer de Estado pues tienes todas las características, todas las cualidades de liderazgo que debe de tener un líder?’ Es por esa razón que le dije ‘¿por qué no te conviertes en política?’

¿Y pudo haber sucedido?

– No lo sé pues como su padre ya he ido más allá de esas cosas para serle honesto. Lo que quiero, lo que mi esposa quiere, es que ella exista en nuestras vidas, así que cualquier camino que ella escoja, la apoyaré y la seguiré pues ella es como una líder para mucha gente y yo soy uno de sus seguidores. Ella me siguió cuando estaba en Swat, era un líder y ella me estaba siguiendo. Ella se interesó en mi activismo — mi pequeño activismo en el Valle Swat la inspiró — y ella se inició de manera simultánea. Pero ahora la situación es muy distinta, ahora ella guía. Mi esposa y yo, ambos la apoyamos sin importar el camino que elija. Pero una de las cosas que me queda clara es que ella puede lograr un cambio… no sabemos cómo, de qué manera, a través de la política, a través de otros medios, pero ella puede lograr un cambio positivo para la educación y para la paz. Creo que ese es su destino final y pase lo que pase, nosotros la vamos a apoyar. Ahora ella tiene 18 años de edad, así que no podemos hablar de sus elecciones, ella tomará sus propias decisiones.

De muchas maneras ella ya ha hecho una poderosa contribución con su organización. ¿Es usted optimista que la educación para las jóvenes alrededor del mundo mejorará?

– Sí, soy optimista, pero aún necesitamos persuadir a los gobiernos que gasten más en la educación. El Fondo Malala tiene tres objetivos principales. El primero es abogar, el segundo es la inversión, y el tercero es encontrar las voces de otras activistas en favor de los derechos de la mujer y la educación. En el último par de años Malala fue a Nigeria para hablar con el presidente Goodluck Jonathan (ahora ex-presidente de Nigeria) acerca de las jóvenes que fueron secuestradas (219 pupilas fueron secuestradas por el grupo Jihadista Boko Haram en Abril del 2014) y para hablar con él acerca de la educación pues Nigeria es lo peor que hay en el mundo en lo que se refiere a la educación de las jóvenes… millones de niñas no están en la escuela. Así que eso es parte de su labor de abogar. Este año Malala fue a América para hablar con los congresistas y pedir –demandar — que gasten el dinero en educación y no en guerras. Ella se reunió con el Primer Ministro de Pakistán en Noruega este año y le dijo que había prometido el 4% (a la educación) pero que en realidad eso no se ha incrementado y Pakistán es el segundo peor país en lo que se refiere a los niños en edad escolar. Así que se está haciendo toda ésta labor pero el mundo tiene que escuchar. Nuestra organización, y muchas otras grandes organizaciones, están luchado día y noche en la batalla por mandar a cada niño a la escuela. Finalmente tendremos éxito y lograremos poner a la educación a la cabeza de la agenda global pues pensamos que puede cambiar nuestro mundo.

En la película vimos que encontraba difícil asentarse en un nuevo país después del ataque. ¿Cómo es la vida en el Reino Unido para usted ahora?

– Si, con el paso del tiempo la estamos disfrutando más, y en especial mis hijos están muy felices. Mi esposa y yo extrañamos a nuestro país, en nuestros sueños estamos en Swat en Pakistán, pero estamos aquí en el Reino Unido, así que usted puede entender cómo se siente eso.

Las noticias a menudo destacan que el Islam está ligado al terrorismo. Ustedes son una familia religiosa así que ¿cuán importante es mostrar a una familia musulmana que está tan opuesta al extremismo del que tanto escuchamos?

– Fue una situación mala en donde todos estaban asustados y nosotros también, pero la fe es más poderosa que el temor. Nosotros representamos el Islam correcto. El Islam le permite a las muchachas acceder a la educación, a las mujeres acceder al poder, derechos para todos sin perjuicio de clase, credo o color, así que nosotros creemos en eso. Eso fue lo que aprendimos del Islam. Debido a algunos tipos malos y las organizaciones extremistas se ha culpado al Islam por el terrorismo y ha sido difamado. Pero yo creo que la nuestra es la historia de una familia Musulmana. Si ellos son tan crueles que pueden ir tras una muchacha e (intentar) matarla y luego se dicen ser Musulmanes… pero nosotros somos una familia de la misma fe. La madre de Malala, mientras iba al hospital, pensaba que la madre de los hijos que la atacaron puede estar más triste que ella pues ellos hicieron algo equivocado y hay perdón en su corazón. Esto es lo que somos y a través de la historia creo que la gente podrá entender lo que significa el Islam.

Viendo hacia atrás y conociendo lo que le sucedió a Malala, ¿aún la hubiera dejado alzar la voz?

– Cuando Malala tenía 13 años de edad, era difícil detenerla, y ahora que tiene 18 sería imposible. Creo que éste documental explica la manera en que luchamos, explica como defendimos nuestros derechos y espero que la gente que lo vea lo pueda entender.

 

Gentileza 20th Century Fox

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