Tenía "todo lo que cualquier mujer querría", pero decidió “cambiar “su vida porque se moría del aburrimiento e inició una insólita carrera delictiva

Ahora está súper arrepentida.

Por Camilo Henríquez

Según las propias palabras de Melissa Bergman ella tenía "todo lo que cualquier mujer querría”. La joven de 30 años se había casado, tenía dos hijos y vivía en los suburbios en una casa de casi 500 mil dólares.

Sin embargo, la ex militar que sirvió en Afganistán se aburrió de su vida de “ensueño” porque sentía que “no iba a ninguna parte” y no esperaba nada del futuro, indica WLWT.

A tanto llegó su desgano con la vida que incluso trató de suicidarse y unos días después de regresar del hospital encontró de forma insólita la emoción que tanto estaba buscando.

Melissa cuenta que a su casa llegó un paquete que ella no había pedido y que decidió llevarlo a la dirección del destinatario.

Cuando llegó a lugar, el “vecino” lo recibió sin darle mayor importancia y la mujer se dio cuenta que había otros tres paquetes en la puerta. Dijo que había pensado que el hombre “no los quería” y que luego de que el hombre entrara nuevamente a la vivienda decidió tomar uno y salió arrancando.

De inmediato reconoció que era eso lo que estaba buscando, ya que ese robo le había dado emoción a su aburrido pasar. No sólo era el sentimiento de algo prohibido tras sustraerlos, sino que también el abrir el paquete y encontrarse con algo desconocido.

Al día siguiente tomó su minivan y comenzó con una serie de robos. Veía una caja en la puerta de una casa, detenía el vehículo, se bajaba y salía con el paquete en sus manos.

Llegó a cometer 12 delitos de la misma índole hasta que fue detenida luego de ser identificada por las cámaras de seguridad de algunas viviendas.

Melissa reconoció los hechos luego de ser declarada culpable y dijo que “no hay palabras que pueda decir para describir cuánto lo siento. Me duele tremendamente, y sólo quiero ir y darles un abrazo (a las víctimas) y decir lo siento por hacerles daño”.

Eso sí, la conducta de Melissa tendría una explicación, ya que su psicólogo aseguró que es muy probable que como la mujer pasó de estar en acción a una “vida normal”, esto la habría aburrido y en los robos encontró la “emoción” que había vivido en Afganistán.

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