Hasta que cayó en la trampa: capturan a gigantesco cocodrilo tras ocho años de cacería llenos de planes inútiles y productos marca Acme

El animal era sigiloso y precavido, pero igual fue atrapado.

Por Christian Monzón

Existen muchos mitos y leyendas en torno a un supuesto capítulo final en el cual el coyote logra el mayor de sus deseos: atrapar al correcaminos. Una de las más comentadas dice que cuando logra saborear la carne, se da cuenta que no le gusta y que todos los años de sacrificio al final no fueron para nada.

Algo similar seguramente debió sentir un gigantesco cocodrilo, el cual el 2010 empezó a alertar a la población cercana del río Katherine en la zona norte de Australia.

Ante esto, las autoridades planearon diferentes estrategias para poder capturarlo, pero nada resultaba. El reptil era igual de inteligente que el correcaminos y se escapaba de cada una de las trampas, las cuales seguramente fueron compradas a Acme.

Los responsables del departamento de Vida Salvaje de la mencionada zona hicieron diversos intentos para retirar al cocodrilo del agua, pero nada resultaba. Seguramente él se reía de los humanos mientras se sumergía.

Sin embargo, el guardabosque John Burke decidió que él no quería ser como Wile E. Coyote, sino que quería ser recordado como él hombre que logró lo imposible. Junto a sus hombres pusieron una nueva trampa y ¡Paf!, nació Chocapic. En realidad no, lograron atrapar al cocodrilo-correcaminos.

Según informa el Katherine Times, cerca del embarcadero el reptil fue atrapado y todos al fin lograron verlo de cerca: mide 4,71 metros, pesa más de 600 kilos de peso y tiene una edad estimada de 60 años.

"El promedio de los que cazamos es de 4,2 metros, pero nunca habíamos atrapado uno tan grande", sostuvo Burke, el nuevo héroe de los guardabosques tras confirmarse que el cocodrilo es el más gigante de todos los que han atrapado en la zona.

coyote y correcaminos

Incluso, no solamente cayó el legendario reptil, sino que otro más pequeño de 2,7 metros también estaba dentro de la jaula donde apenas podían moverse los dos que cayeron rendidos ante un cebo de carne de cerdo.

Ahora, a diferencia del coyote y el correcaminos, en este caso si sabemos como será el último capítulo. Los dos cocodrilos serán llevados a una granja para que vivan en libertad y en donde el personal se preocupa de alimentarlos, cuidarlos y ver que no escapen de allí.

Mientras que el guardabosques ya sabe cuál será su siguiente misión: "Aunque este es el mayor que hemos atrapado en este río, hay otros más grandes en el río Daly. Y su población está creciendo. Así que hay que mantenerse alerta porque los cocodrilos en esta zona siempre están a tu alrededor". Quizás comience una nueva aventura con otro reptil en mente para atrapar.

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