Irrumpe en zoológico para robar un mono para su novia y es golpeado por los simios: perdió dos dientes y terminó en la cárcel

Por qué no le regaló un chocolate mejor.

Por Christian Monzón

A veces uno piensa que se le acaba de ocurrir la mejor idea del mundo y que la va a romper con semejante creatividad. Sin embargo, siempre es bueno no actuar impulsivamente, darle vuelta a las cosas y decidir razonablemente si es en realidad un gran plan o no.

Esto debió haber realizado un joven de Nueva Zelanda, el cual creyó que el mejor presente que le podría dar a su novia era un mono. Pero no, no uno de peluche, sino que uno de verdad.

Así que se le ocurrió la maravillosa idea de irrumpir en el zoológico de Wellington, la capital del país oceánico, y meterse a la jaula de estos simios para robarse uno.

Sin embargo, nunca pensó que los animales se iban a organizar y entre todos comenzaron a pegarle al enamorado joven, por andar pintando los monos allá.

Una pierna fracturada, dos dientes menos, infinitos moretones, harto dolor y una sentencia de dos años y siete meses de prisión. Ese fue el saldo para el hombre, por no darse cuenta que su brillante idea era en realidad una soberana estupidez.

"Tu intento no tuvo éxito", le dijo el magistrado al hombre según consigna The New Zealand Herald. Seguramente, quiso burlarse de otra forma, pero mantuvo la serenidad que el cargo le exige.

En tanto, el día después del frustrado intento de robo, los cuidadores se dieron cuenta que un monito estaba desaparecido, por lo que se asustaron. Minutos después eso sí, fue hallado escondido en un rincón.

Mientras que otra jaula, en donde estaban los monos ardilla, fue encontrada abierta. Sin embargo, los animales se portaron como corresponde y ninguno escapó. Porque a la larga, al final quien se comporta de peor manera siempre, terminan siendo los propios humanos.

 

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