La increíble odisea del hombre que compró un costoso y gigantesco cojín de Snorlax mientras estaba borracho y de paseo en otro país

Se encontraba en Estados Unidos y tenía que llevárselo a Inglaterra.

Por Christian Monzón

Hay gente que cuando se emborracha comete locuras. Algunos llaman por teléfono a sus ex parejas, otros se ponen a bailar desnudos en la calle y no faltan los que se roban un tanque y dejan la grande en Rusia.

Algo así le pasó a Callum Underwood. El hombre trabaja para una empresa inglesa en Newcastle, pero por motivo laboral estaba en la ciudad estadounidense de San Francisco. Allí, salió de paseo con unos colegas y terminaron bebiendo en un local.

Y como buen borracho, alguien le mandó un enlace de algo que le robó toda su atención: una página que vendía un gigantesco cojín de Snorlax, el famoso pokémon gordito, dormilón y adorable.

Hasta ahí todo marchaba bien. Sin embargo, al día siguiente todo marchaba mal: había comprado el objeto, el cual pesa ocho kilos y vale algo así como 170 mil pesos chilenos. Y no solo eso, sino que tenía que mandárselo a Inglaterra, ya que la otra opción era dejarlo allí en la calle de manera salvaje, pudiendo ser atrapado por cualquier maestro pokémon con una pokebola. O mejor dicho una ultrabola, considerando su tamaño.

"Definitivamente recuerdo haberlo pedido", admitió Underwood tras comenzar una verdadera odisea para poder llevarse el cojín a su casa. Primero, le pidió a la jefa de la sucursal de su empresa en Estados Unidos que recibiera el producto. Y ella aceptó enviando la siguiente respuesta: "LOL OK".

"Anna le pidió a su esposo que lo solucionara, y él dijo que apenas cabía en su automóvil y que iba a costar mucho dinero" enviarlo como encomienda a Inglaterra. Y era verdad, ya que salía cerca de 680 mil pesos.

Al ver que esta no era la mejor opción, acudió a Twitter a contar su drama, afirmando que "Por favor, ayúdenme, ordené este cojín grande cuando estaba borracho y se lo entregaron a mi amigo en Estados Unidos. Va a costar US$ 1.000 para enviar aquí al Reino Unido. La caja es jodidamente grande, y pesa 16,80 libras. ¿Alguna solución creativa para recuperarla de San Francisco a Reino Unido?".

Y obviamente esto se convirtió en el nuevo viral, quedando todos impactados con el caso, por lo que Callum comenzó a contar su odisea a través de la mencionada red social.

El viaje

Pensó en sacarle el relleno al Snorlax y así quedara de un tamaño menor. Pero al ver que en realidad era gigante, lo desestimó. Luego ideó enviarselo en avión pero como equipaje. El problema era que no tenía como mandárselo de manera directa, por lo que el pokémon tenía que subirse a cuatro vuelos para llegar a Newcastle.

Así que envío un mensaje a cada una de las aerolíneas que iban a trasladar al cojín, y lo metió lo mejor que pudo en una caja.

Primero viajó de San Francisco a Atlanta y luego tomó un vuelo a Dallas, registrando el paso de Snorlax por el lugar y temiendo que no lo aceptaran en el avión.

"Espero verte en Atlanta", le deseó a su nuevo objeto.

En Dallas tuvo un problema tras quedar "atascado" en el avión, por lo que no pudo retirarlo y debió esperar que lo enviaran a su hotel.

Tras esto, Snorlax debía atravesar al Atlántico, recibiendo el visto bueno para poder abordar el avión. Antes de esto, se abrazaron y le deseó un buen viaje. "Ahora está fuera de la vista, pero no fuera de la mente", escribió.

Finalmente, llegó la hora del último vuelo tras llegar a Londres, en donde abordó una nave con destino a Newcastle.

¿Y cómo está ahora Snorlax? Feliz, siendo un acolchado pokémon que alegra la casa de Callum.

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