Parásito se alojó en su cornea: joven queda ciego por bañarse con lentes de contacto

Nunca, nunca lo haga usted.

Por Nathaly Lepe

¿Es recomendable ducharse con los lentes de contacto puestos? Si usted es de los que cree que no genera ningún problema, pues tal vez lo piense dos veces después de que lea la historia de Nick Humphreys. 

El joven inglés de 29 sufrió las severas consecuencias de no hacer caso a las indicaciones médicas, y se metió bajo la llave con los lentes de contacto lo que le provocó una seria lesión que lo tiene a la espera de un trasplante de córnea.

Todo ocurrió porque un parásito se introdujo en su ojo mientras se bañaba.

"En una mañana normal, me levantaba, me ponía las lentes y me dirigía al gimnasio antes del trabajo, luego me metía en la ducha antes de ir a la oficina", contó Humphreys.

"No pensé nada de eso en ese momento. "Nunca me dijeron que no usara lentes de contacto en la ducha, no hay ninguna advertencia en el empaque y mis ópticos nunca mencionaron un riesgo".

"Les tenía miedo"

El joven contó a los medios locales que en un principio dudó en cambiarse de sus tradicionales lentes a los de contacto, pero cuando los de montura se transformaron n un obstáculo a la hora de practicar deporte se decidió. "

"A mediados de los 20, comencé a lanzarme al ejercicio y en ese momento pensé que mis lentes eran un obstáculo enorme", dijo, agregando que "cuando finalmente superé mi miedo de poner contactos, pensé que eran lo mejor que nunca".

Sobre el problema con su ojo, el inglés recuerda que tras ducharse en enero de 2018 notó un extraño rasguño en su cornea a la que no le puso mucha atención en un principio.

El daño en el ojo no mejoraba por lo que con el paso de los días se hizo evidente que algo más grave había sucedido.

"Durante unos días utilicé gotas para los ojos de venta libre y reduje todas las configuraciones de pantalla de mi teléfono y computadora a su brillo más bajo, que parecía hacer el truco", explicó.

Sin embargo, con la herida sin sanar, decidió visitar a un médico el que le confirmó que su problema era más severo de lo que pensaba. El joven sufría de una úlcera en el ojo.

Tres meses después de la primera visita, Humphreys ya había perdido la vista total en su ojo derecho y el dolor que le provocaba la lesión, era mayúsculo.

Fue sometido a un par de operaciones, pero nada le ha permitido recuperar la visión.

"He perdido 18 meses de mi vida debido a algo tan simple como ducharme con contactos. Si vuelvo a ver, nunca volveré a usar contactos", dijo.

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