Marca de lujo llega a Chile y probamos uno de sus modelos

Antes de que la marca fuera presentada oficialmente en Chile, salimos a probar el Infiniti G 37x que también podremos ver ampliadamente en nuestro programa TacometroTV de Publimetro. Una experiencia de alta gama, pletórica de equipamiento, distinción y performance sobresaliente.

Por

Cuando lo veo estacionado en el local donde funcionará la lujosa casa matriz de Infiniti en Chile en José Alcalde Délano 10.371, se me viene a la cabeza que tendré que vérmelas con un sedán de una marca de lujo que debe andar por los cinco metros.
Su trazo exterior es cuidadoso, tratando de recurrir a líneas limpias, bellas, pero siempre resguardando un halo de sobriedad que sabe convivir con las prestaciones propias de un auto deportivo que más tarde nos regalaría durante los cuatro días que me perteneció.

Cabal y completa manera de conocer la división de lujo de Nissan y que sólo había palpado de cerca en los principales salones del automóvil del mundo, donde Infiniti generalmente exhibe su gama con el agregado de algún futurista y galáctico prototipo, dando a conocer que lo suyo será una presencia infinita y donde más que el propio coche el propósito es convertir en única la experiencia de sus dueños, a través de sus propios automóviles y el servicio de atención.

Este sedán de 4,77 metros es un buen estandarte del catálogo del fabricante japonés: configuraciones altamente equipadas, tecnología avanzada, materiales de una calidad que se siente, se ve, se nota y se palpa, además de un notorio esmero en los detalles con los que busca diferenciarse y que lo colocan sin complejos antes coches similares de marcas como Mercedes Benz, Lexus, Audi, Volvo o BMW. Eso sí, los cofres dispuestos en la separación de los asientos delanteros creo que pueden mejorar en cuanto tersura de cierre y material de acabado (es de buen calidad, pero memorable y en este segmento no se puede dar licencias en ninguna de las zonas donde el confort y el refinamiento mandan).

SOBRIEDAD VANGUARDISTA

La trompa sugiere silencio y finura con un trabajo muy sutil de las las lineas, focos y parrillas, donde notorias nervaduras del capot marcan algo más de “temperatura” visual. Los laterales son muy limpios hasta que llegamos a la zaga donde hay mayor arrojo con una pestaña de aluminio central a la manera de pequeño spoiler (alberga el lenta de la cámara de retroceso) en la parte más alta para bajar hacia los cromados donde se lee la marca, el modelo y hasta la base estelarizada por la salida doble de escape.

El diseño del habitáculo, en tanto, es fino y quizás si su punto de mayor alboroto esté protagonizado por una pantalla multifunción ubicada en el centro del panel, arriba, que hace también de cámara con indicadores de maniobra en reversa y asiste las funciones del comando por voz que conectamos a nuestro teléfono móvil aprovechando el bluetooth.
Más abajo hay un reloj de bella disposición retro que “quiebra” con mucha gracia todo lo que pareciera muy moderno.

El volante tiene ajuste eléctrico y esconde las levas para pasar los cambios. Durante las grabaciones de TacometroTV de Publimetro a nuestro piloto experto José Luis Riffo (líder de la Fórmula 3) le llamó la atención que las levas no giren junto con el volante, sobre todo cuando buscamos alta perfomance conductiva.

El andar del auto en situación normal regala gran suavidad e insonorización, pero cuando lo exigimos a fondo nos deja sentir el trabajo del motor. El empuje es poderoso y también eficaz el conjunto de mecanismos para controlar esta máquina que transmite una sensación de ir manejando un gran yate.
La caja automática de siete marchas que uno puede intervenir desde estas clavijas a cada lado del volante cumple un trabajo de peso.

Contenido Patrocinado
Loading...
Revisa el siguiente artículo