AUTOTEST: Renault Megane RS

Por

Diana González, enviada especial a París.

Nos llevaron por la carretera, para luego transportarnos por unas angostas calles en las afueras de París. Eran plantaciones inmensas de trigo, además de preciosos bosques los que adoraban nuestro viaje. Los cinco periodistas que asistíamos a la prueba de manejo de la colección deportiva de Renault nos encontrábamos expectantes pues no conocíamos el circuito al cuál nos llevaban a través de este paraíso.
A 40 kilómetros de la ciudad luz nos encontramos con el Circuito de Marcoussi, pista de manejo no muy grande pero intensa. En ella nos esperaba toda la gama RS de la marca del rombo, es decir Twingo RS, Clio RS y el más grande de todos, el Megane RS. Si bien es cierto, Clio sorprendió realmente a todos por su buena relación de porte, excelente conductividad y potencia, la verdad es que al hablar de Megane RS es otra cosa.

EL MÁS POTENTE

Primero, cabe destacar que es el auto de serie más potente creado por Renault, es decir es un vehículo de carrera que puedes conducir por la ciudad. Cuenta con un motor de 2.0 litros y llega hasta nada más y nada menos que los 265 hp, toda una maravilla si pensamos que se comercializa como un auto de calle.
Nos subimos con un piloto que nos iba aconsejando de cómo sacarle el mejor provecho al modelo en este circuito y debo decir que quedé asombrada de su velocidad en las rectas y su increíble agarre en las curvas. De un sonido que parece ópera para los oídos de quienes gustan del rugido potente de un auto. Se puede decir que logra esta hermosa melodía al llevarlo al máximo de la exigencia, lo que unido a un 0 a 100 km/h en 6,1 segundos se transforma en el paraíso para los amantes de los autos potentes.
Cuenta con una caja de velocidades manual de seis velocidades, salida de escape trapezoidal en posición central, cuentarrevoluciones analógico, suspensión deportiva, diferencial de deslizamiento limitado, pedales y reposapiés en aluminio y regulador de velocidad, entre otros
Ahora si de seguridad se trata, se caracteriza por ser un modelo con un completo equipamiento como frenos ABS con repartidor eléctrico de frenada EBV, airbags delanteros, de cortina y laterales, Sistema de Asistencia al Frenado de Emergencia, dispositivos Isofix y sensor de estacionamiento.
En el habitáculo cuenta con butacas deportivas Recaro, que se destacan por su excelente grado de sujeción al que se posa en ellas.
Cabe recordar que este bien logrado auto de carrera/calle llegó a un precio que bordea los $19 millones, pero que cuando se termine el stock de ellos se dejará de vender… ¿Te quedas con ganas de conocerlo? No te preocupes ya que el auto que lo llega a remplazar es tan o más maravilloso que él: Megane Trophy, joyita de Renault que mantiene una perfomance de manejo al estilo competencia y que mantiene los 265 HP permanentes, una de las grandes diferencias entre RS y Trophy, pues en el primero cuenta con dos modos de conducción: la clásica con la que llega a 250 HP y la sport con la que alcanza su tope de 265 HP.
De esta forma Trophy acaparará todas las miradas en el Salón del automóvil de Santiago, pues es su presentación oficial en nuestro país y se espera que las primeras unidades estén siendo vendidas a finales de este año a un valor que no superará los $20 millones de pesos.

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