Opel se mete de lleno en la pelea del segmento de los SUV con el Grandland X

El modelo llega al subsegmento más apetecido del mercado, con una atractiva relación de precio y equipamiento, además de una estética que destaca.

Por Pablo Vargas Zec

En los últimos meses, Opel ha demostrado un tremendo dinamismo con sus lanzamientos, ya que promediando el primer semestre la marca alemana ha lanzado tres vehículos, sumando el Mokka X, el Insignia, y el Crossland X. Pero, para seguir la tendencia, abre la segunda mitad del año con un estreno tan importante como impactante, poniendo en el mercado el halagado SUV Grandland X, que llega con un altísimo nivel de equipamiento y un precio muy competitivo para las dos versiones con las que aterriza en Chile.

Al cumplirse un año de la adquisición de Opel por parte del grupo francés PSA, la alianza ya había mostrado frutos con el arribo del Crossland X, y con el exponencial crecimiento de ventas en el mercado local. Ahora, claro, el techo era bajo, dadas las pocas más de 60 unidades colocadas durante los primeros seis meses de 2017. Sin embargo, el aumento en la oferta en el segmento de los SUV con productos atractivos es una de las claves que explican el mejor desempeño de la marca.

Ahora, llega un nuevo miembro de la familia SUV de Opel, siendo el primer auto del segmento SUV C de la marca alemana.

En la marca lo definen como dinámico, elegante, cómodo y dueño de un equipamiento top de línea de sofisticada ingeniería alemana en todas sus versiones. Y no parece arbitraria tal descripción. El Grandland X llega en dos versiones, que sólo varían en equipamiento y algunos otros detalles, pero los une su motor bencinero de 1,6 litros turbo, de 163 hp, 240 NM, con transmisión automática de 6 velocidades, ocho airbags, techo panorámico, asientos delantero y volante calefaccionado y radio con pantalla Touch compatible con Apple Carplay y Android Auto.

La apuesta de Opel resulta relevante, pues apueta por el segmento que más unidades vende en el país actualmente, el más demandado. Por eso, uno de los argumentos diferenciadores son las cinco estrellas en los test de seguridad de la EuroNCAP, conseguidas gracias, entre otros factores, a las luces AFL LED, que garantizan las mejores prestaciones de iluminación en todas las situaciones. La tecnología LED permite cambiar el patrón de luces al tiempo que proporciona una funcionalidad mejorada en comparación con anteriores tecnologías de iluminación. Además, un sistema automático basado en cámara para la luz de carretera evita deslumbrar a otros usuarios de la vía sin necesidad de activar o desactivar manualmente las luces largas. Los faros AFL LED del Grandland X ofrecen en total siete modos distintos: luz de carretera secundaria, luz de autopista, luz de ciudad/luz de zonas peatonales, luz estática de giro, luz de clima adverso, luz dinámica de curva y asistente de luces largas.

En el Opel Grandland X también se resalta la alerta de punto ciego, que reduce la posibilidad de pasar por alto a otros vehículos cuando hay tráfico denso. Los sensores ultrasónicos del sistema detectan a todos los demás usuarios de la carretera, y el conductor es avisado mediante un icono ámbar en el espejo retrovisor exterior, mientras que la Alerta de Cambio Involuntario de Carril emite señales audibles y visibles si detecta que el carril está siendo abandonado involuntariamente.

En términos de diseño, este SUV desdtaca porque es funcional y privilecia el confort, combinando ingeniosamente su robustez con la elegancia deportiva que lo caracteriza, junto a un amplio interior. Así, podremos encontrar asientos ergonómicos delanteros, los cuales han sido certificados por la AGR (asociación médica alemana), que transforman en un placer la experiencia de conducción.

Todas las versiones cuentan con los asientos delanteros calefaccionados y la versión top de línea agrega calefacción a la banqueta posterior y ventilación a las butacas delanteras.

El SUV sigue el estilo ya establecido por el mejorado Mokka X y el recién lanzado Crossland X.

Su parrilla audaz y focos elegantes forman parte de un nuevo diseño familiar. Un techo negro contrastante y un distintivo pilar C en la parte trasera deberían hacen que Grandland X se destaque.

En el interior, la cabina tiene un diseño más minimalista en comparación con los modelos Opel más antiguos, con una gran pantalla táctil en color de alta definición ubicada en la consola central. Los instrumentos intuitivos de fácil lectura y el volante multifunción de nuevo diseño están destinados a que la conducción sea más cómoda.

Además, el recién llegado también viene con una oferta multimedia de vanguardia típica de Opel. El Grandland X incorpora de serie Radio R 4.0, que ofrece audio, USB, Bluetooth y control por voz. Además, Radio R 4.0 IntelliLink y Navi 5.0 IntelliLink incluyen pantallas táctiles en color de hasta 8 pulgadas y permiten la integración perfecta de Apple Carplay y Android Auto con Smartphone compatibles.

La versión de entrada, Enjoy, llega a 16.290.000 pesos, mientras que el tope de línea, Innovation, a 18.990.000.

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