La última joya de Ford tiene oro, plata y diamantes y cabe en la mano

Un joyero inglés hizo una maqueta de metales preciosos de un Escort MK2, todo con un valor aproximado de más de 67 millones de pesos.

Por José Contreras

El que sea, probablemente, el Ford más caro del mundo no tiene kilómetros de recorrido, nadie lo manejará y no lo hizo la marca del óvalo azul. La joya más reciente de la compañía la hizo un inglés: una maqueta.

No cualquiera. El coleccionista de Ford, Russell Lord, invirtió más de 2.500 horas de trabajo para crear una recreación a escala 1:25 de un Escort MK2 con los materiales preciosos. Una verdadera joyita.

Lord, que precisamente es joyero, empleó plata para el esqueleto; oro para los frenos, el alerón y las ruedas; oro blanco de 18 quilates para la rejilla delantera, diamantes rusos negros para los detalles; 72 diamantes blancos para los faros y zafiros rojo para las luces de freno, naranja para los intermitentes y azul para el logo de Ford.

En total, el modelo, basado en el auto de competencia usado a fines de los años 70 por el finlandés Ari Vatanen, cuesta solo en materiales más de 67 millones de pesos. “Ha sido un pasatiempo al que he vuelto una y otra vez, pero hace tres años decidí terminarlo. Conozco este auto de memoria, así que no planee nada, lo construí desde cero, pieza por pieza”, narró Lord.

La maqueta fue puesta a subasta en el Reino Unido para recaudar fondos para fundaciones de beneficencia, pero sorpresivamente no cumplió el precio base propuesto, llegando a sumar unas 38 mil libras. Probablemente vuelva a ser puesto en remate el que es la joya más cara de Ford y que nadie podrá manejar jamás.

Contenido Patrocinado
Loading...
Revisa el siguiente artículo