La apuesta de Infiniti sigue siendo por los sedán

La marca japonesa quiere entregar autos de tres volúmenes del segmento premium que aseguren innovación y buen rendimiento.

Por Pablo Vargas Zec

Infiniti simpre ha apuntado a la innovación constante, preocupándose por la experiencia del usuario. Esos puntos son los focos principales en cada uno de sus diseños. En este sentido, los sedán de Infiniti se han posicionado en la industria automotriz como pioneros en algunas tecnologías.

A fines de 1989, Infiniti introdujo el Q45, el primer modelo en la historia de la marca, con el que demostró que el lujo tenía que ver menos con la tradición y más con la forma en que el conductor y los pasajeros se sienten seguros, cómodos, empoderados y apasionados con su vehículo.

El Q45 fue considerado el mejor sedán premium de la época al contar con un diseño poco convencional, y ser el primer auto con suspensión activa hidráulica, la que daba como resultado una calidad de marcha más suave, mejor respuesta, menos ruido y peso reducido.

Unos años más tarde, en abril de 1995, llega el Infiniti I30, sedán que mostró grandes innovaciones en su generación, como la incorporación del sistema de navegación de Infiniti, denominado Birdview™. Este display tridimensional del mapa presenta una pantalla rodante que permite leer fácilmente carreteras, edificios y otros puntos de interés, además de las imágenes tradicionales de los planos de intersecciones. Para minimizar el tiempo en que se aleja la vista del camino, el sistema de navegación se eleva desde la parte central del tablero mediante motores eléctricos y se pone ergonómicamente a la misma altura de los ojos del conductor.

Por su parte, el sedán Infiniti G37 Sport combina un desempeño estimulante con un estilo fresco y tecnología avanzada. Su poderoso motor VQ fue galardonado por más de 14 años, ya que logra reducir la fricción, produciendo un manejo suave y de gran capacidad de respuesta. Además, cuenta con una potencia de 328 hp, equipado con un sistema de válvulas controlado electrónicamente (VVEL) en el lado de admisión, para ayudar a mejorar el rendimiento y la respuesta del Infiniti G37.

Cada sedán de la clase G de Infiniti está equipado con la avanzada plataforma Front Mid-Ship, que ubica el motor en la parte central, ligeramente detrás del eje delantero. Este posicionamiento proporciona un buen equilibrio de peso entre la parte delantera y la trasera, mejorando la experiencia al volante.

En 2014, la marca vuelve a evolucionar y llega el sedán Q50, el emblemático modelo de Infiniti que ha logrado consolidarse dentro de los mejores sedán del segmento premium con un diseño inigualable y variantes en motorizaciones de alto rendimiento e híbrida, siendo esta última un gran hito, al convertir al Q50 sedán híbrido en el auto pionero dentro del segmento de lujo en contar con tecnología híbrida.

Además, el Q50 cuenta con grandes tecnologías dirigidas al manejo semiautónomo, como el sistema Direct Adaptive Steering™ (DAS), que permite controlar, independientemente, ángulo y dirección de los neumáticos, transmitiendo las intenciones del conductor a las ruedas más rápido que un sistema mecánico.

Posteriormente, Infiniti presenta el Q50 400 Sport, vehículo que representa el máximo nivel de desempeño de la marca nipona, con detalles deportivos al exterior, llantas con diseño de 19 pulgadas y un motor VR30 (V6 Twin Turbo), de 400 hp, con gran innovación tecnológica, ideado especialmente para los amantes de la velocidad.

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