Científicos chilenos participan en el descubrimiento de "la partícula de Dios"

Dos universidades y tres científicos chilenos se convirtieron, gracias al convenio firmado por la Comisión Nacional de Investigación Científica y Tecnológica (Conicyt), en protagonistas del Bosón de Higgs, también llamado “la partícula de Dios“, el gran descubrimiento de la física que conmociona al mundo entero en la búsqueda de una explicación para el origen de las cosas.

PUBLICIDAD

Ayuda para la membresía de dos universidades chilenas (Universidad Católica de Chile y Universidad Federico Santa María) en la Organización Europea para la Investigación Nuclear (CERN), el apoyo a la participación de científicos nacionales en el Proyecto Atlas y el financiamiento a partes del LHC (Gran Colisionador de Hadrones) conforma el aporte de Conicyt para que la ciencia chilena estuviera presente en el descubrimiento del bosón de Higgs.

Este suceso –nombrado en honor al primer científico que teorizó sobre su existencia- sería la primera cosa que existió una fracción de segundo después del origen de nuestro universo, a través del Big Bang, y que finalmente explica su existencia.

El presidente de Conicyt, José Miguel Aguilera, visitó el CERN el año pasado y comprometió la continuidad de este apoyo, lo que permitirá consolidar la participación de tres científicos en el Proyecto Atlas: Iván Schmidt, Alfonso Zerwekh (UTFSM) y Marco Aurelio Díaz (PUC).

El proyecto colaborativo Atlas maneja uno de los dos más grandes detectores de partículas del LHC, como el bosón de Higgs, donde están implicados unos 2 mil científicos e ingenieros de 151 instituciones, pertenecientes a 34 países diferentes.

“La colaboración Atlas es enorme, y cada uno de nosotros es un pequeño engranaje en esta maquinaria, es un orgullo y privilegio participar en él, lo que además hacemos con el mayor entusiasmo porque sabemos que lo hacemos sirve para sumar al resultado final”, señaló Marco Aurelio Díaz, uno de los científicos chilenos que ha colaborado con este gran descubrimiento, quien considera que por su magnitud, es “un enorme aporte a la comunidad científica chilena”.

Pero este trabajo no se detiene aquí ya que el doctor Díaz proyecta la participación de los colaboradores chilenos los futuros pasos del proyecto. “Viene un upgrade que implica trabajos para mejorar la energía y frecuencia del LHC, donde podríamos participar en los estudios respectivos e incluso en la fabricación de los elementos del hardware. También podemos ampliar nuestra participación en el análisis de datos, y por último podemos cooperar en el sistema computacional que permite analizar los datos creando o ampliando los nodos ya existentes”, precisó.

Tags

Lo Último