¿Cómo hacer que la gente los odie? Manual para ser un desgraciado

Por Luz Lancheros

Go big or go home, dicen los americanos. Para ser alguien que la gente deteste y ser recordado, hay que ser un saboteador natural. Y sí, aunque hay diversas personalidades y la mordacidad a veces es justa y necesaria, aquí les presentamos lo que hace la gente realmente horrible. Basados en algunas frases recopiladas por The Huffington Post, aquí también señalamos otros comportamientos típicos del matón. No sean como ellos.

1. El matoneo debe ser sutil: hay que arruinarlo todo con tres palabras, en el justo momento. Si su conocido tiene un nuevo auto, pueden lanzar perlas como :“¿No que ahora es más caro el impuesto/se estrellan más/está usado?”. Si esa conocida que era obesa bajó de peso solo díganle: “pero queda flacidez, eso es más difícil de quitar”. El veneno debe ser desplegado en el punto exacto.

2.Primero yo, segundo yo, tercero yo: Nadie niega que hay que pensar en sí mismos a la hora de sobrevivir en la vida. Pero a veces hay que ser solidarios. Si quieren que la gente los odie, ni siquiera piensen en que es posible ayudar a alguien en problemas, o tener un mínimo gesto de generosidad. ¿para qué? La gente es ingrata y nunca devuelve los favores.

3.  Critiquen todo lo que puedan. Así no tengan fundamentos: Todo es susceptible de ser cuestionado, así sea el tema de la menor importancia. Todo debe tener un pero. Pueden burlarse hasta de su madre si eso les representa una pequeña y miserable satisfacción.

4. Crean que todo el mundo los odia: Ustedes son únicos, irrepetibles y especiales. Todos los envidian por su belleza, inteligencia y gracia única en el mundo. Por eso pueden darse el lujo de ser paranóicos y pensar que incluso su mejor amigo quiere algún día quitarles su puesto privilegiado. No sabemos cuál, pero ustedes lo tienen.

5. Luzcan falsos a la hora de interesarse por otras personas: Si ya entendieron que necesitan de los otros para sobrevivir y salir adelante en la vida, sean forzados a la hora de convivir. Pregunten idioteces básicas y quédense callados. Feliciten con comentarios forzados a sus conocidos. Y retírense para hacer el momento aún más incómodo.

6.  Piensen que todo deben tomarlo a pecho: Todo en este mundo es personal, decía Michael Corleone. Si les hacen una broma, los están ofendiendo a ustedes. Si no los contratan o no los tienen en cuenta en el trabajo, simplemente los odian. Si un auto pasa y los enloda, el conductor simplemente quería arruinarles la vida.

7. Vivan publicando sus estados de prima donna en redes sociales: Su negro corazoncito merece un poco de amor. Por eso, tienen que demostrar toda la autocompasión que puedan a través de sus redes sociales, todos deben saber que a pesar de ser tan duros y tan malos, nadie los ama. Que les digan “pobrecitos”, es un consuelo para la atención que necesitan.

8.  Arruinen la vida de otros con pequeños detalles. Si su mejor amigo quería el cargo por el que ustedes aspiraban, no duden en hablar de este a su jefe como alguien con problemas. Hagan desorden para fastidiar al obsesivo con el orden, siempre dejen la botella de la leche abierta. No hagan caso de lo que les piden sus compañeros, solo su jefe puede decir algo, además ¿qué sabe el tonto? Puede hasta que tengan su cargo. Todo se vale.

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