Parece difícil de creer, pero en el fútbol chileno todo es posible: el campeonato de Primera División terminó el 7 de diciembre pero recién en las últimas horas se cerró uno de los temas más controversiales de dicho campeonato al confirmarse el descenso a la “B” de Unión Española e Iquique.
Ambos cuadros terminaron en los últimos dos lugares de la tabla de posiciones y de acuerdo a las bases oficiales del campeonato descendieron a la segunda categoría, pero intentaron a aferrarse a un increíble error del Reglamento donde dice que “finalizada una temporada se determinará el promedio de puntos obtenidos por todos los equipos en los campeonatos disputados en los tres años inmediatamente anteriores, descendiendo aquellos dos cuyos promedios de puntos fueren los menores”.
En una primera instancia, hispanos y dragones celestes apelaron al directorio de la ANFP, pero el 30 de diciembre recibieron un no rotundo amparado en un informe jurídico. “El Directorio de la ANFP reafirma que el sistema de descenso vigente es el establecido en el Artículo 88 de las Bases del Campeonato Nacional de Primera División 2025, el que fue aprobado por el Consejo de Presidentes, con el voto favorable de los clubes Unión Española y Deportes Iquique antes del inicio de la temporada”, informaron en un comunicado.
Eso abrió las puertas para que ambos clubes, guiados por el controvertido Jorge Segovia de Unión, exploraran la opción de recurrir a los tribunales ordinarios a través de la contratación del abogado Cristóbal Osorio, lo que podría haber desatado un nuevo terremoto en la grave crisis que vive el fútbol chileno.
Sin embargo, en las últimas horas se informó que los dos cuadros descendidos optaron por no realizar ninguna presentación judicial.
¿Por qué Unión e Iquique desestimaron acudir a la justicia?
La principal razón para el cambio de postura de Unión e Iquique habría sido institucional y económica, ante los problemas que la judicialización del caso habría generado ante TNT Sports, el canal que tiene los derechos del fútbol chileno.
Según explicó La Tercera, una presentación en tribunales habría obligado a suspender las competencias del 2026 hasta saber en qué división jugarían rojos y celestes. Eso habría enfrentado nuevamente a la ANFP con TNT ya que no se habría respetado el millonario contrato apenas semanas después de que ambas instancias firmaron “la paz” tras una agria pelea legal.
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En noviembre la ANFP firmó un compromiso con Turner para saldar los 37 millones de dólares que el fútbol chileno fue obligado a pagar justamente por la menor cantidad de partidos disputados en 2019 y 2020 debido al estallido social y la pandemia. A eso suma que la ANFP y TNT Sports Chile firmaron un Cuaderno de Cargos del Licenciatario con mayores sanciones para los clubes para proteger el producto televisivo.
Por lo mismo de ese complicado escenario, varios clubes habían planteado votar la desafiliación de Iquique y de Unión (uno de los cuadros fundadores del profesionalismo en Chile) en caso de recurrir a los tribunales para evitar el descenso producto de la mala campaña deportiva de ambos clubes.
Finalmente, ambos clubes jugarán en Primera “B” en 2026 y Unión Española jugará en la segunda categoría del fútbol chileno por segunda vez en su historia.
