Una polémica se vivió en los Juegos Olímpicos de Invierno después que el piloto de skeleton ucraniano, Vladylsav Heraskevych, fue descalificado de la competencia por usar un casco con imágenes de atletas que fallecieron producto de la guerra con Rusia.
Esta decisión fue tomada después de que el atleta desistió de cumplir con las reglas del Comité Olímpico Internacional, en específico la norma 50, artículo 2 de la Carta Olímpica. Esta reza que “no se permitirá ningún tipo de manifestación ni propaganda política, religiosa o racial en ningún emplazamiento, instalación u otro lugar que se considere parte de los emplazamientos olímpicos”.
Por lo mismo, se decidió retirar la acreditación de Vladylsav para los Juegos de Inviernos después de las múltiples reuniones que se realizaron entre el organismo y el atleta, según lo indicado por El País.
La presidenta del comité, la zimbabuense Kirsty Coventry, indicó a la prensa que “nadie, y menos yo, está en desacuerdo con el mensaje; es un mensaje contundente, un mensaje de recuerdo. El reto era encontrar una solución para el terreno de juego. Lamentablemente, no hemos podido encontrarla. Tenía muchas ganas de verlo correr. Ha sido una mañana emotiva”.
La propuesta del atleta
Por su parte, antes de la decisión del comité, Vladylsav Heraskevych fue a sus redes sociales para publicar un mensaje donde proponía un lineamiento para que puedan llegar a un acuerdo.
“Nunca quise protagonizar un escándalo con el COI, yo no lo creé. Lo hizo el comité con su particular interpretación de las normas que muchas personas creen es discriminatoria. Sin embargo, las acciones del COI les dio la oportunidad de hablar ruidosamente sobre la muerte de atletas ucranianos”.
Él propuso que levantaran la prohibición de usar su casco, se disculparan por la presión que ejercieron en contra de él, y que como un signo de solidaridad, proveyeran generadores eléctricos a los establecimientos deportivos ucranianos que sufren de bombardeos diarios.
