Una edición especial se vivió ayer en “Gran Hermano” después de que el martes no se emitiera el programa, por lo que se corrió un día todos los capítulos. Este viernes, llegó el día de la salvación y la fiesta de todos los fines de semana.
Por esto, en el panel estaban presente algunos de los exparticipantes del reality, y uno de ellos el cotizado Francisco Arenas, más conocido como el “Papá Lulo”. Él fue consultado sobre su sentir después de ver la discusión entre Raimundo Cerda y Constanza Capelli, su protegida e hija de reality.
En ese conflicto declararon su amistad como rota, se celaron, Cony se puso a llorar, y Rai terminó abrazándola, fue una montaña rusa de emociones. Después de ver esta escena, los animadores le preguntaron a Francisco sobre cómo ha visto a la bailarina después de este conflicto.
“Creo que puedo darle una mano y contenerla”
“La miro de acá y me da una tristeza enorme no poder estar ahí, una impotencia de no poder contenerla, yo creo que está buscando una contención y yo creo que lo de ellos es amistad solamente”, partió.
Diana le consultó qué le aconsejaría a Cony si estuviera adentro, y Francisco comenzó diciendo que le diría hartas cosas, pero no pudo terminar la idea porque mientras la observaba por la pantalla, se emocionó. “Disculpa que me quede callado”, dijo con la voz quebrada.
JC le preguntó por qué se emocionada, si es porque la sentía muy sola allá adentro, y Papá Lulo dijo que “sí, yo que soy una persona más adulta, la puedo entender un poco más que los jóvenes (...) creo que puedo darle una mano y contenerla”.
La animadora le recordó sobre la presencia de Jennifer, quien es la gran amiga de Cony, y él respondió que “La Pincoya la contiene harto, pero yo sería más detallista, y pienso que la podría ayudar harto. Yo tengo hijas mujeres, y he tenido más experiencia”.
