Entretenimiento

Jordi Castell desclasificó insólita confesión de una expareja: “Él estaba conmigo porque yo parecía pituco”

“Para él era muy importante que yo tuviera buena facha o facha de alguien similar del círculo que él se movía”, agregó el fotógrafo.

Jordi Castell | Captura: TV+
Jordi Castell Captura: TV+

El fotógrafo Jordi Castell no tiene ni un tapujo en hablar sobre su vida y su historial romántico. En su última aparición en el programa “Tal Cual”, el panelista del espacio recordó a una expareja cuando comenzaron a hablar sobre el “aspiracionismo” de los chilenos.

PUBLICIDAD

Ante este tema de conversación, la animadora Raquel Argandoña le consultó si es que ha tenido exparejas aspiracionales, y él señaló que varios de ellos fueron así. “Siempre me chocó”, partió contando, “yo siempre me sentí utilizado porque como yo tengo pinta de algo que no soy (cuico), yo parezco ser muy educado en el fondo no lo soy porque tengo modales”, agregó.

“No soy de buena familia, de familia pituca, mis apellidos son de gente inmigrantes que llegó con lo puesto a Chile. Es distinto ser educado a parecer pituco, yo puedo parecer todo lo que tú quieras, pero no lo soy”, continuó Castell.

“Él era de una familia muy pituca...”

Jordi terminó con el preámbulo y comenzó a dar un ejemplo concreto de una experiencia con un chico que no estaba con él por razones completamente sinceras. “A un pololo se le salió una vez que básicamente él estaba conmigo porque yo parecía pituco”, reveló Jordi, quien le aseguró de forma discreta a José Miguel Viñuela que sabía su identidad.

“A un pololo se le salió una vez que básicamente él estaba conmigo porque yo parecía pituco”

- Jordi Castell

“Ese mismo pololo que tú conociste que me hizo esto, una vez me dijo que yo tenía inseguridad social... Yo le dije que no estaba con él porque tú eres de familia pituca porque él era de una familia muy pituca. Tanto así que lo exiliaron cuando supieron que él era cola y se puso a pololear conmigo y lo tuve viviendo conmigo”, agregó.

“Su papá básicamente (le hizo la cruz), él tuvo que hacer una vida aparte, pobrecito. Le deseo lo mejor, sé que se casó y todo”, señaló.

En modo de conclusión, Jordi Castell cerró diciendo que “para él era muy importante que yo tuviera buena facha o facha de alguien similar del círculo que él se movía (...) A él todo le daba mono, y más de rotear, le encantaba hacer alarde de haber estado en uno de los colegios más importantes de Chile, el Opus Dei que todos conocemos”.

PUBLICIDAD

Tags


Lo Último