La periodista de TNT Sports y expanelista de Sígueme, Camila Campos –más conocida como “Camilísima”– se sinceró sobre una malformación con la que nació, algo que no fue sencillo de llevar, sufriendo hasta bullying.
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En esta línea, de manera la comunicadora conversó con La Firme, de La Cuarta. “La adolescencia siempre es compleja, pero, en mi caso particular, nací con una malformación que se me arrojó ahí“, dijo de entrada.
Luego, Camila explicó que, en ese momento “tenía un problema con el pezón, con el desarrollo del botón mamario, que no logró desarrollarse como es en las mujeres”.
La mujer de 36 años señaló que con su familia demoraron en notar esto. “Nos costó darnos cuenta, entonces tengo prótesis, y me las puse a muy temprana edad, con la autorización de mis papás, porque no me iban a crecer las pechugas”, sostuvo.
“Obviamente significó un tema para toda mi adolescencia”, reconoció ‘Camilísima’. Tras esto, el medio citado le preguntó si efectivamente era una malformación. “No desarrollé botón mamario, que se expulsa como para afuera y empieza a crecer” en la pubertad, confesó.
A raíz de esto, “no me atrevía a cambiarme el bikini frente a las niñas”, expresó. “Y mi mamá se dio cuenta, porque nos acompañó a todas las amigas para cuidarnos a un paseo en la playa, y pensó: ‘¿Por qué la Cami se va al baño poner el bikini?’”, agregó.
Al regresar a la capital, “de a poco, iba preguntándome, y se metió en mi ropa, y se dio cuenta que yo alteraba mis sostenes para ponerles un relleno, me hizo la pregunta y me sinceré”, enfatizó acerca del rol que tuvo su madre. “Fuimos al doctor, ahí se dieron cuenta y (vino) la solución”, añadió.
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Camila sufrió bullying debito a esta malformación
No obstante, Campos aseguró que “fue muy difícil para mí ese periodo de mi vida, porque me hicieron mucho bullying”, con frases como “¡plana, plana!”. “Todas las niñas empezaban con sus pechuguitas; y yo, nada”, así que “me molestaron mucho en el colegio”, comentó.
“Siempre me estoy ‘encontrando’ algo que ‘no está bien’”, contó. “Pero ahora estoy más vieja y ya es como: ‘Basta. Aceptarme”, sumó.