El animador Julio César Rodríguez contó una vivencia de su vida personal durante su participación en la “Matinatón”, la especial jornada donde se juntan todos los animadores en la víspera de la Teletón.
Una vez que estaban todos los animadores sentados en la mesa junto a Mario Kreutzberger, el animador de Chilevisión le hizo una consulta sobre un específico centro de la Teletón, con la cual tiene una historia especial. Esto a propósito del presupuesto que necesitan los establecimientos de rehabilitación.
Su pregunta iba con la accesibilidad para llegar al centro ubicado en la comuna de Estación Central. “El metro Ecuador del centro que partió todo, ¿sigue teniendo instalaciones precarias o han acomodado ese metro para (las necesidades de los pacientes)?“, le consultó JC a Don Francisco.
“Yo esto no lo cuento nunca, pero fui usuario. Yo subía a mi hijo todas las escaleras del metro en brazos para llevarlo a la Teletón. Era muy precario antes todo el tema de la infraestructura cercana a la Teletón”, comentó el animador.
Él destacó la atención que recibió cuando llevaba a su hijo Pablo, y dijo que “los fisiatras eran espectaculares, eran de una categoría mundial”.
El hijo de Julio César Rodríguez
En 2011 en una entrevista con la revista SML, el animador habló de su hijo Pablo, quien falleció a los 13 años en 2007. Él nació de su matrimonio con Susana Flores, y cuando era bebé fue diagnosticado con el Síndrome de Dandy-Walker, anomalía congénita que le impedía hablar y caminar.
Con respecto a su partida, él declaró que “siempre sufría mucho con el tema. Un día la madre me dice: Pablito está feliz, ¿por qué siempre que te acuerdas de él lloras, te desmoronas?, ¿por qué te produce tanta pena y no alegría? ¡Y ella me zamarrea con eso! Y me insiste: Estás en paz con él, en paz conmigo, en paz con todo. Estás súper en paz, ¿Por qué? Y lo fui descubriendo al ver en mí eso".
En esa misma línea, agregó que “a veces paseo por donde viví con él en Santiago. Y eso. Trato de darle un lugar, pero no un lugar trágico, sino que se alegría. He intentado de volcarlo, trabajándolo, en algo positivo. Pablito sólo dejó cosas buenas”.

