Mariana Derderian volvió a abrir una reflexión íntima sobre su identidad y sus orígenes al recordar su infancia en Venezuela, país donde nació y vivió hasta cerca de los 10 años. En una reciente conversación televisiva, la actriz compartió una mirada personal sobre esa etapa de su vida, anticipando desde el inicio que sus palabras no dejarían indiferente a todos.
“Soy venezolana… y aquí voy a decir algo que, por supuesto, no le va a caer bien a todo el mundo, pero me parece que es correcto decirlo”, señaló Derderian, marcando el tono de una reflexión que mezcló memoria, cultura y contraste social. A partir de ahí, la intérprete puso el foco en cómo haber crecido en Venezuela influyó profundamente en su forma de ver la vida y relacionarse con los demás.
La actriz recordó ese período como una infancia marcada por la cercanía entre las personas, la alegría cotidiana y una manera distinta de enfrentar los problemas. No es la primera vez que se refiere a esos años como “maravillosos”, aunque ha explicado que sus padres decidieron regresar a Chile para criarla a ella y a su hermana cerca del resto de la familia.
En conversación con el programa Más Que Titulares, Derderian profundizó en la Venezuela que conocieron sus padres y que ella alcanzó a vivir antes del regreso definitivo a Chile. “Venezuela es un país que, con todo lo que sabemos… bueno, hoy es otro país, pero en la época en que mis papás vivieron en Venezuela, era un país muy alegre”, comentó.
Según explicó, esa forma de vivir estaba estrechamente ligada a factores culturales y al entorno. “Tiene que ver con el clima, tiene que ver con el hecho de que la gente anda liviana, es más abierta y alegre desde la música, desde enfrentar los problemas”, reflexionó.
El contraste se hizo evidente al recordar su llegada a Chile, experiencia que describió como un choque cultural. “Cuando yo llegué a mí me preguntaban ‘cómo es tu número de teléfono, en qué comuna vives, cuántos televisores tienes en la casa’, porque existe esa necesidad de encasillarte”, relató.
Incluso, buscó una explicación simbólica a esas diferencias. “Yo creo que es la cordillera de los Andes, no sé si la oscuridad, estamos hablando de aparentar siempre y eso en Venezuela no se da”, dijo.
Para cerrar, Derderian evocó escenas cotidianas de Caracas que, a su juicio, reflejan mejor ese espíritu colectivo. “Tú podías tener una casa súper grande y al lado tenías un rancho, y la gente convivía”, recordó. “Esa alegría de vivir, ese entusiasmo, ese amor por los animales… había una sensación de alegría constante en el pueblo”, concluyó.
