Un tenso y explosivo momento se vivió este martes en el programa Que Te Lo Digo, luego de que su conductor, Sergio Rojas, realizara un extenso y furibundo descargo en vivo, apuntando directamente contra Rafael Araneda y lo que denominó como una “mafia televisiva” que, según él, operaría en la industria nacional.
El periodista abrió el espacio con una cuota de ironía, refiriéndose a los rumores difundidos por Willy Sabor sobre un supuesto término del programa en febrero. En tono sarcástico, Rojas se despidió del público y agradeció al comediante por “avisarle” que se quedaba sin trabajo, para luego desmentir categóricamente cualquier cancelación del espacio.
Sin embargo, el tono del programa cambió radicalmente cuando el conductor abordó la controversia generada por sus recientes comentarios sobre la adopción del hijo menor de los Araneda Vacarezza. La pareja calificó los dichos emitidos en el programa Qué te lo digo, de Zona Latina, como “racistas, discriminatorios, violentos e inaceptables”, acusando que vulneran tanto su dignidad como la del niño y presentaron una denuncia en el CNTV en contra del periodista.
Sobre esto, Rojas señaló: “Después de un análisis retrospectivo, estoy feliz de haberle tocado los cojones a Rafael Araneda”, lanzó sin filtro, asegurando que con sus declaraciones logró llegar “al seno de la mafia televisiva”.
Acompañado por Luis Sandoval y Antonella Ríos, Rojas fue más allá y acusó al animador del Festival de Viña de supuestas maniobras para sacarlo de circulación dentro de la industria. “Tengo pruebas y antecedentes de todo lo que ha tratado de hacer Rafael Araneda en conjunto a su séquito en estos últimos días para tratar de hacerme desaparecer de varias partes de esta industria, pero sin éxito”, afirmó, calificándolo derechamente de “mafioso”.
Aunque reconoció que pudo haberse equivocado en la forma al referirse a la familia del animador, insistió en que sus convicciones se mantienen intactas. “A la gente como tú, y me refiero a los mafiosos, los aborrezco, me causan náuseas y asco”, expresó con dureza.
En su descargo, Rojas también se refirió a la posibilidad de que Araneda y Vacarezza inicien acciones legales en su contra, desafío que dijo estar dispuesto a enfrentar. Incluso, planteó que un eventual juicio permitiría revisar “todos los capítulos que ustedes han vendido con la vida de su familia”.
El periodista también abordó un supuesto veto en Mega, luego de que se suspendiera su participación en el programa Only Friends. Según relató, la producción le explicó que la cancelación se debía a problemas de agenda y al contexto actual, descartando una censura directa. Aun así, Rojas manifestó su incomodidad y fue enfático: “No vivo de ustedes, ni les voy a rendir pleitesía. Prefiero ser digno y ganar menos que pertenecer a su mafia televisiva”.
Finalmente, el conductor cerró con una advertencia dirigida a los rostros de la industria, asegurando contar con el respaldo de su canal y anunciando que continuará con una “campaña personal” contra lo que considera prácticas abusivas del medio. “Este 2026 la campaña será a muerte”, sentenció, asegurando que, incluso si salen de pantalla, volverán con fuerza a través de plataformas digitales.
“Rafa, mueve todos los hilos que quieras, pero mis hilos están cortados para ti y para toda tu porquería de amigos”, concluyó.
