La muerte de Luis Alberto Martínez fue confirmada por el Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, junto a su familia. El artista nació el 30 de julio de 1931 y falleció a los 94 años.
Su esposa, María Teresa Airam, comunicó la noticia a través de redes sociales con un mensaje que acompañó el anuncio del deceso:“Acaba de partir el amor de mi vida a los brazos de Dios, hoy morí con él”.
Una figura clave del bolero chileno
Considerado un ícono del bolero porteño, Luis Alberto Martínez fue una de las voces más representativas de la música romántica chilena desde la década de 1950. Durante los años 50 y 60 alcanzó gran popularidad, compartiendo época con figuras como Lucho Gatica y Julio Jaramillo, con un estilo marcado por letras intensas y una interpretación profundamente emotiva.
Su propuesta artística se caracterizó por un enfoque popular y trágico, lo que lo llevó a consolidar el apodo de “la voz más triste de Chile”, con canciones que conectaron con públicos de distintas generaciones.
Canciones emblemáticas y legado musical
Entre sus temas más recordados se encuentran “Hoy se casa”, “Boda gris” y “Amigo de qué”, además de interpretaciones de clásicos como “Nuestro juramento”, “Flores para mi madre” y “El viento entre las hojas”.
Varias de sus composiciones propias abordaban el desamor, la pérdida y la nostalgia, elementos centrales de su identidad artística y de su lugar dentro del bolero romántico chileno.
Trayectoria y reconocimiento cultural
Martínez inició su carrera en el norte de Chile, donde trabajó como jefe de estación en Ollagüe, en el altiplano, componiendo canciones durante sus tiempos libres. Vivió temporadas fuera del país, pero regresó y se mantuvo activo durante décadas.
En 2022, fue distinguido como Tesoro Humano Vivo, reconocimiento que destacó su aporte a la cultura popular chilena.
Duelo en Valparaíso y homenajes
Su fallecimiento ha generado amplio duelo en Valparaíso, ciudad estrechamente vinculada a su historia. El velorio se realiza en el Teatro Municipal, con música en vivo y homenajes de figuras de la bohemia local, mientras medios nacionales y radios destacan su legado.
Con su partida, Chile despide a una leyenda del bolero, cuya voz marcó la memoria musical del país.
