La polémica entre el periodista Sergio Rojas y la familia compuesta por Rafael Araneda y Marcela Vacarezza continúa generando reacciones en el mundo del espectáculo. Esta vez fue Karen Doggenweiler quien se refirió públicamente al conflicto, calificando la situación como “muy triste y lamentable”, y revelando el complejo momento personal que atraviesa su compañero de animación en el Festival de Viña del Mar.
El conflicto se originó luego de que Rojas, conductor del programa Qué te lo digo de Zona Latina, cuestionara la exposición del hijo menor de la pareja en el docurreality Vive Sudáfrica. En sus dichos, emitidos el pasado 18 de diciembre, el periodista insinuó que la adopción del niño podría responder a motivaciones ególatras más que al bienestar del menor, afirmaciones que generaron un amplio rechazo público.
En conversación con Primer Plano, de CHV, Doggenweiler se mostró visiblemente afectada por el impacto que la controversia ha tenido en la familia Araneda-Vacarezza. “El Rafa lo ha pasado muy mal, su familia está muy afectada, ha sido un dolor inmenso para ellos”, expresó la animadora, destacando el delicado momento emocional que viven.
Asimismo, la conductora enfatizó la importancia de resguardar a los niños en este tipo de discusiones mediáticas. “El tema de los niños es súper delicado. Yo esperaría que tengan algún tipo de encuentro, que esta situación pueda solucionarse, que haya una disculpa de por medio”, sostuvo, apelando a una salida dialogada al conflicto.
Doggenweiler también subrayó su cercanía con la familia, asegurando que ha sido testigo del amor y la lucha que han enfrentado. “Yo a la familia del Rafa la conozco, la quiero, es mi compañero en Viña. He visto cuánto amor y todo lo que ha tenido que luchar”, agregó.
En paralelo, el conflicto escaló a instancias formales. La semana pasada, el periodista Patricio Sotomayor reveló en Plan Perfecto que conversó con Araneda, quien estaría dispuesto a “llegar hasta las últimas consecuencias” contra Rojas. Cabe recordar que la familia ya presentó una denuncia ante el Consejo Nacional de Televisión (CNTV), a la que posteriormente se sumó la Defensoría de la Niñez, que ofició al programa de Zona Latina por los comentarios emitidos.
