Este domingo se desarrolló la primera jornada de formalización de una organización criminal investigada por una millonaria estafa que supera el medio millón de dólares y que tiene como una de sus principales víctimas a la reconocida actriz nacional Amparo Noguera. La Fiscalía Oriente identificó como líder de la banda a Jenny Ramos, una influencer de 41 años con más de 100 mil seguidores en TikTok y un extenso prontuario policial.
Ramos fue presentada ante el tribunal junto a otros diez imputados, entre ellos su pareja, acusados de integrar una asociación delictiva dedicada a la estafa reiterada y al posterior lavado de dinero. Según expuso el Ministerio Público, la imputada no solo coordinaba las operaciones, sino que también administraba directamente gran parte de los recursos obtenidos de manera ilícita.
De acuerdo con los antecedentes entregados en audiencia, a los que pudo acceder T13, el modus operandi de la banda comenzaba con el contacto directo a las víctimas. Jenny Ramos y otra mujer se hacían pasar por ejecutivas bancarias, alertando sobre supuestos ataques informáticos realizados por una organización extranjera que habría vulnerado sus cuentas. Bajo ese pretexto, inducían a las personas a seguir instrucciones urgentes para “resguardar” su dinero.
Posteriormente, los casos eran derivados a falsos funcionarios de la PDI, ejecutivos bancarios y supuestos representantes de la Comisión para el Mercado Financiero. Estos roles eran desempeñados por otros integrantes de la banda, tres de los cuales actualmente cumplen prisión preventiva en la cárcel de La Serena, siempre bajo la coordinación directa de Ramos.
En el caso de Amparo Noguera, la actriz fue contactada entre el 1 y el 8 de octubre. Durante ese período, entregó más de 470 millones de pesos. Según la investigación, cerca de 50 millones fueron utilizados en compras en distintos recintos comerciales, mientras que el resto quedó bajo la administración de la líder de la organización.
La Fiscalía detalló además que la banda convencía a las víctimas de que existían funcionarios bancarios coludidos, lo que generaba un mayor clima de temor y urgencia. Esto derivaba en la entrega de tarjetas, dinero en efectivo y bienes personales, los que incluso eran retirados directamente desde los domicilios por los falsos agentes.
En total, se realizaron 21 allanamientos para desarticular la red, la cual tendría al menos cinco víctimas identificadas. Dos personas permanecen prófugas. El Ministerio Público confirmó que solicitará la prisión preventiva para Jenny Ramos y otros imputados, mientras la formalización continuará este lunes en una causa que bordea los mil millones de pesos defraudados.
