Edmundo Alberto Huerta Cordero, más conocido como Di Mondo, decidió hablar. Tras semanas de especulación y versiones cruzadas, el referente de la moda nacional se refirió públicamente a su ausencia en la próxima Gala del Festival de Viña del Mar, evento del que fue parte durante más de una década y donde se consolidó como uno de los rostros más comentados de la alfombra roja.
“El traje está casi terminado”, dijo el fashionista, dejando en claro que, al menos desde su lado, no hay improvisación ni desinterés. Por el contrario, aseguró que su vestuario fue pensado con antelación y que podría utilizarlo en cualquier gala, siempre que existan las condiciones adecuadas.
El conflicto de fondo no tiene que ver con moda ni egos. Según ha explicado el propio Di Mondo, el quiebre con Mega se origina tras su fallida participación en el reality El Internado, donde afirma haber sido llevado a Perú sin visa de trabajo, exponiéndolo a un problema legal, migratorio e incluso tributario. Una situación que, asegura, no estaba dispuesto a asumir.
Este episodio marcó un punto de inflexión en la relación con la estación televisiva. En medio de esa polémica, Mega habría optado por no invitarlo a la Gala del Festival de Viña, una decisión que generó sorpresa considerando su histórico vínculo con el evento y su rol como figura clave del estilo y la estética del certamen.
Lejos de cerrar la puerta, Di Mondo fue claro en señalar que no se niega a asistir, pero puso límites. “Iría dependiendo de las condiciones y los tiempos. No me van a invitar dos días antes”, afirmó, dejando entrever que no está dispuesto a aceptar decisiones de último minuto ni gestos simbólicos.
Un quiebre que va más allá del espectáculo
La situación provocó un quiebre inmediato entre el socialité y Mega. Mientras el canal sostiene que existían compromisos contractuales, Di Mondo insiste en que no es su responsabilidad responder por incumplimientos legales ajenos. “Son ellos los irresponsables incumpliendo cosas legales. No es mi responsabilidad”, recalcó en declaraciones recogidas por medios nacionales.
Además, recordó que este año se cumplían diez años desde su primera participación en la Gala de Viña, evento al que, según sus propias palabras, asistió siempre con entusiasmo, creatividad y una clara intención de aportar desde la moda.
“Me encanta participar, compartir mi creatividad. Me fascina la moda”, sostuvo, lamentando que una situación administrativa terminara opacando una relación construida durante años.
La Gala sin uno de sus íconos
La posible ausencia definitiva de Di Mondo no es menor. Durante más de una década fue uno de los nombres fijos de la alfombra roja viñamarina, generando conversación, tendencias y momentos virales. Su salida deja un vacío evidente en el relato fashion del Festival.
Mientras tanto, el diseñador mantiene su postura: el traje está listo, la disposición existe, pero la decisión final depende de si Mega está dispuesto a recomponer la relación bajo condiciones claras y formales.
