A finales de 2024, la actriz Claudia Pérez hizo público el término de su relación con Rodrigo Muñoz después de tres décadas juntos. Esta cantidad de tiempo en pareja hace que el proceso de sanación sea más largo, así fue como lo describió ella.
"Hace más de un año y medio que nos separamos y creo que todavía es un proceso, ¡porque son muchos años! ¡Toda una vida!... Estoy sanándome todavía, redescubriendo muchas cosas, mi relación con mis hijas y con mi nueva pareja también: descubriendo otras formas de relación, más sanas, grandes y maduras“, le confesó a La Cuarta.
En esa línea, ella indicó que al conocer a alguien a una temprana edad hace que se relacionen de una manera más “adolescente”. Pérez comentó que eso es algo que aprendió mientras estaba en terapia psicológica.
Ahora indica que está en una relación más adulta, en la cual no existen las mismas presiones. “Ha sido súper bonito, y súper tranqui también, sin ninguna proyección u objetivo más allá de vivir el día, acompañarse, quererse, cuidarse y ver qué pasa. Cada uno tuvo su proyecto, que es bien importante".
Su separación con Rodrigo Muñoz
Al recordar su relación con Muñoz, comentó que lo que más rescata es la creación artística que sucedía entre ambos. Ella contó que su relación estaba terminando cuando hacían teatro juntos y la teleserie, “Como la vida misma”.
“Creo que cuando ya estás mucho rato con la pareja, uno tiende a sobrerreaccionar en ciertas situaciones. También, que él sea director y yo actriz creo que nos jugó en contra. También, cuando yo era directora creo que a él también le dolía un poco su ego de macho. Ahí era incómodo”, indicó.
Al ser consultada sobre cómo le cae su expareja en este instante, Claudia entre risas señaló que “en dos palabras, me cae más o menos, jaja”.
Ella confesó que la soledad era un temor que tenía al momento de separarse después de 30 años de relación. “El remar sola, que creo que siempre es mejor de a dos. Le tengo miedo a la soledad. No estoy acostumbrada a la soledad. Siempre viví muy en familia”, comentó.
“También no me sentía capaz, a pesar de que siempre he sido muy autónoma, y siempre he trabajado, me he ganado mis lucas y he sido súper independiente, pero igual me daba susto remar la casa sola, como a en un momento no poder hacerlo o cansarme mucho. Me di cuenta que sí podía, que habían cosas que yo pensaba que eran de la otra persona, y eran mías”, continuó.
