La muerte de Valentino Garavani, ocurrida este 19 de enero de 2026 a los 93 años, no solo reactivó el recuerdo de su legado en la alta costura. También volvió a poner en circulación un costado menos conocido, pero muy popular del diseñador italiano: sus cameos en el cine, especialmente en dos películas convertidas en referentes de la cultura pop y la moda.
Aunque Valentino fue sinónimo de lujo, elegancia y alfombras rojas, también supo reírse de sí mismo y aparecer frente a la cámara, siempre interpretándose como lo que era: una leyenda viva del diseño.
El cameo de Valentino en El diablo viste a la moda
Uno de los cameos más recordados de Valentino ocurrió en 2006, en la película El diablo viste a la moda. En una breve pero significativa escena, el diseñador aparece durante un evento de moda, rodeado de editores, modelos y figuras influyentes de la industria.
Su presencia no fue casual. La cinta buscaba retratar con realismo el mundo del fashion business, y Valentino representaba, mejor que nadie, la vieja guardia del lujo y la alta costura. El cameo funcionó como un guiño directo a quienes conocían la industria desde dentro.
Valentino y su aparición en Zoolander
Diez años después, Valentino volvió a aparecer en la pantalla grande con un cameo en Zoolander 2 (2016). A diferencia de su participación anterior, esta fue mucho más irónica y alineada con el tono exagerado de la película.
En Zoolander, Valentino se sumó a una larga lista de diseñadores y figuras reales que aceptaron parodiar el mundo de la moda. Su aparición confirmó que, pese a su imagen clásica y sofisticada, también tenía sentido del humor y entendía el juego mediático de la industria.
De la alta costura a la cultura pop
Valentino Garavani fundó su casa de moda en Roma en 1959 y construyó una carrera marcada por el glamour, el icónico “Rojo Valentino” y una clientela que incluyó actrices, primeras damas y realeza.
Sus cameos en el cine no fueron su principal legado, pero sí ayudaron a acercar su figura a nuevas generaciones, que quizá lo conocieron primero por una película antes que por una pasarela.
Tras su fallecimiento, esas escenas volvieron a circular en redes sociales como una forma distinta de recordar al diseñador: no solo como un maestro de la aguja, sino como un ícono cultural que trascendió la moda.
