Diana Bolocco abrió una herida que todavía está fresca. En un episodio especial de su podcast Hasta que el Podcast nos Separe, grabado pocos días después del fallecimiento de su madre Rose Marie Fonck, la animadora contó con una crudeza poco habitual cómo fue el último momento que vivió junto a ella en una clínica.
No fue un recuerdo armado ni una reflexión bonita. Fue un relato quebrado, lleno de silencios, lágrimas y una frase que lo resume todo:
“Mi mamá ya no era mi mamá”
Rose Marie murió el 17 de enero a los 90 años, tras un largo deterioro de salud. Diana llevaba tiempo preparándose mentalmente para ese momento, pero nada la preparó para lo que vino.
“Yo pensé que estaba preparada para perder a mi mamá, porque llevaba muchos años enferma… pero ha sido muy duro, porque la mamá es la mamá. Creo que hay un cordón umbilical que está ahí y va a seguir estando”
Diana lo dice sin rodeos: ya no puede llamarla, tocarla, preguntarle cosas simples ni hacerle cariño. La pérdida no es solo emocional. Es corporal.
La despedida de Diana Bolocco a su madre en la clínica
El momento más devastador del capítulo llega cuando relata la despedida real, la que ocurrió el jueves previo al fallecimiento. El doctor ya había avisado que el final estaba cerca. A Diana le dieron permiso para entrar sola. Y ahí pasó algo que todavía no logra procesar.
“La abracé muy fuerte y me quebré y ella, en su dolor, luchando con su vida, se conectó con ese dolor mío… me empezó a hacer cariño en la mano, en el brazo y me dijo ‘No llores’. Yo sentí que ese fue nuestro momento de despedida real”
Su mamá la reconoció. Dijo su nombre. La consoló. Aunque estaba con morfina, con oxígeno y casi sin coherencia racional, el reflejo materno apareció. “Me consoló en mi momento triste, siendo mamá hasta el último momento”, dijo Diana, completamente rota.
Para ella, eso lo cambió todo. No fue una despedida simbólica. Fue una despedida consciente. Por eso lo agradece con tanta fuerza.
“Agradezco infinitamente al cielo, a Dios, al universo. Fue un momento precioso, una conexión espectacular”
Cristián Sánchez y el rol del recuerdo en el duelo
El episodio no es solo llanto. También hay algo que sorprende: risas. Diana lo dice sin culpa. En medio del duelo, recordó anécdotas, gestos, escenas de su mamá que la hicieron reír.
“La pena también es parte de la vida. En estos días no solo he llorado, también me he reído mucho recordando a mi mamá. Es paradójico, pero pasa”
Cristián Sánchez, su esposo y compañero de podcast, cumple un rol clave. No solo la acompaña, también pone en palabras algo que muchos evitan.
“La muerte es parte de la vida. Si acá conversamos todo a corazón abierto, este también es un episodio digno de conversarlo”
Para él, el recuerdo es una forma de no hundirse. “El ejercicio de recordar momentos lindos ayuda a conectar, a paliar el dolor y a sanar”, dijo. Y lo vivieron en familia: hubo lágrimas, pero también carcajadas al recordar a Rose Marie.
Diana cerró el capítulo con un homenaje que mezcla orgullo, dolor y gratitud.
“Un lujo haberla tenido conmigo 48 años. Un lujo para este mundo haberla tenido durante 90 años. Te quiero mucho, mamá, y me quedo tranquila porque te lo dije mucho en tu último tiempo”
