Pamela Díaz pasó una compleja situación de salud después de sufrir una complicación con sus implantes mamarios. Por aquello, se tuvo que ausentar por semanas de su labor como animadora del programa de espectáculos de Canal 13, “Hay que decirlo ”.
Sin embargo, este viernes volvió la “Fiera” en gloria y majestad al espacio que comanda junto a Ignacio Gutiérrez, y apareció ella sola como la animadora. “Volví querida people, estoy muy contenta de estar acá”, partió diciendo antes de bromear con la poca cantidad de panelistas que estaban presentes.
Ella recalcó su emoción de volver a estar en televisión y aseguró que “este año voy a volver con más energía, no le aguantaré nada a nadie. He visto tele todos estos días, estuve fuera porque estuve 15 días tuniá. Es que no les puedo mostrar esto, pero sí, miren, ahí se ve”, la animadora despejó su escote para mostrar los parches que tenía sobre su pecho. “Me puse tres pechugas”, bromeó.
La caída de la Fiera
Esto no fue lo único que aconteció en el cuerpo de Pamela, ya que no solamente se tuvo que operar sino que también sufrió de una fuerte caída. Antes de relatar la historia, ella levantó su mentón para mostrar la cicatriz que marcaba su cuello.
“Me caí, me desmayé. Al cuarto día que me operé, se me subió o me bajó la presión. Me descompensé porque me dio un calor helado y ahí fue cuando bajé, porque caí para abajo. Estaba en la casa en el baño, me sentía un poco mareada. Yo lesa en vez de quedarme sentada, me hice la power, me eché agua porque como que me sentía ahogada… Me miro al espejo y me empecé como a derretir (...) De repente, me caigo y estaba llena de sangre”, relató.
A pesar de este accidentado relato, Pamela le puso paños fríos a la situación y recalcó que se encuentra en perfecta condiciones.
