La cantante chilena Myriam Hernández volvió a captar la atención pública luego de que se viralizara una fotografía junto a su nueva pareja, Fernando Cordero Sepúlveda, la cual fue publicada y eliminada a los pocos segundos desde sus historias de Instagram. Pese a la breve duración del registro en su cuenta oficial, la imagen alcanzó a ser capturada y posteriormente difundida por la periodista de espectáculos Cecilia Gutiérrez, quien además aportó nuevos antecedentes sobre el vínculo.
La fotografía mostraba a la artista sonriente y en actitud cercana con el empresario, en una escena distendida que rápidamente generó comentarios en redes sociales y programas de farándula. Para muchos seguidores, el episodio fue leído como una señal, aunque involuntaria, del buen momento sentimental que atraviesa la intérprete.
El interés mediático surge a casi un año del quiebre matrimonial de la cantante con Jorge Saint-Jean, tras una extensa relación. Desde entonces, Hernández ha optado por mantener su vida privada con bajo perfil, evitando exposiciones públicas sobre su nueva relación.
El romance con Cordero Sepúlveda había sido revelado en octubre de 2025 por la propia Gutiérrez, quien sostuvo que la artista se encontraba en una etapa de estabilidad y felicidad personal. Según lo informado entonces, la relación ya era conocida por el entorno cercano del empresario y se habían concretado encuentros familiares y reuniones con amistades, lo que evidenciaba un lazo consolidado.
Datos difundidos en el programa de espectáculos Primer Plano, emitido por Chilevisión, indicaron que Cordero Sepúlveda, de 55 años, es ingeniero comercial, ligado al rubro de la seguridad privada e hijo de un exgeneral de Carabineros de Chile y exsenador.
Hasta ahora, la cantante no ha realizado declaraciones públicas sobre la imagen eliminada ni sobre la difusión posterior de la captura. Su silencio refuerza la línea de reserva que ha marcado esta nueva etapa, enfocada, según su entorno, en lo personal y en sus proyectos musicales, manteniendo distancia de la sobreexposición mediática.

