Durante estos últimos días, el socialité Di Mondo entregó más detalles de su millonaria demanda a Mega por su fallido ingreso al reality show, “El Internado”. Él está solicitando una indemnización de $700 millones de pesos.
Dicha demanda es de tutela de derechos fundamentales con ocasión del término de la relación laboral en contra de Megamedia, la cual fue ingresada por Edmundo Huerta Cordero, que es el nombre real de Di Mondo.
The Clinic tuvo acceso al escrito, en donde se pide que se reconozca la existencia de una relación laboral, como también se solicita la nulidad de despido y el cobro de prestaciones laborales como sueldos, feriados e indemnizaciones legales.
Junto a esto, se busca la indemnización de perjuicios como daño moral, daño emergente y lucro cesante. El documento indica que la cifra final se sustenta en que Di Mondo pactó $32 millones mensuales para su ingreso.
El demandante exige un mes de remuneración por concepto de aviso previo, como también los meses restantes del contrato, remuneraciones adeudadas, prestaciones laborales y una suma de $50 millones bajo el concepto de daño moral.
Se llegó al monto que se solicita debido a que por la vulneración de derechos fundamentales, se puede solicitar hasta once sueldos adicionales, según la ley. La cifra total es de $705.614.610.
El manejo del diagnóstico
En el escrito se indica que como condición del contrato, Di Mondo se tuvo que someter al test ELISA para determinar si era VIH positivo. Él indicó que no se le fue informado sobre la finalidad de este examen.
Una vez que se determinó su diagnóstico, el director de Contenido de Global Content, José Manuel Rodríguez, llamó al asesor de negocios y abogado de Di Mondo, Felipe Budinich, para comentarle sobre el resultado del examen sin haber comunicado previamente al involucrado sobre su estado de salud, ni con su consentimiento de compartir información sensible. El escrito indica que esto quiebra “la confidencialidad y vulnerándose mi derecho a la vida privada y a la honra”.
Después se indicó que un doctor Carlos Cuadros le señaló que no había tratamientos seguros para su salud en Perú. Por aquello, Rodríguez le informó que no podría participar del reality show.
La demanda señala que su diagnóstico “fue utilizado como fundamento para excluirme del programa de televisión y mantenerme en una situación de incertidumbre laboral, mediante argumentos carentes de sustento médico objetivo y vinculados a temores y consideraciones ajenas a la idoneidad laboral”.
Comunicaciones infructíferas con Mega
Di Mondo regresó a Chile a la espera de su reincorporación al programa, y consultó con su infectóloga quien le dijo que una vez que inicie su tratamiento, podría entrar al encierro.
El socialité intentó contactarse con el director ejecutivo del canal, Patricio Hernández, para informarlo lo que le indicó su infectóloga. A pesar de pedirle discreción, el ejecutivo derivó el tema a la gerenta de Mega, Jennifer Magüida, quien ya estaba informada del diagnóstico de Di Mondo. Él aseguró no tener respuestas satisfactorias.
Huerta seguía con intenciones de entrar al reality con exámenes en mano. Sin embargo, desde su parte manifestaron la preocupación por “la ligereza con que Mega estaba tratando la negligencia y el quiebre de confidencialidad, advirtiendo que el foco seguía reducido a la fecha de reingreso”.
Ante la falta de respuestas satisfactorias, Di Mondo se contactó por WhatsApp con el presidente del Directorio de Mega, Carlos Heller, a quien le informó sobre una serie de hechos graves como: diagnóstico de VIH comunicado a terceros antes que a él, vulneración de la confidencialidad médica, entrega de información falsa sobre tratamientos, trato discriminatorio y retraso injustificado del inicio de su tratamiento, calificando lo ocurrido como una falta ética grave y no un error operativo.
Respuesta del canal
Mega respondió a las declaraciones públicas de Di Mondo señalando que “si bien la producción le manifestó de manera oficial y reiterada su intención de que se incorporara a dicho programa, cumpliendo con los protocolos y sin ninguna discriminación de por medio, el propio señor Huerta optó por desestimar dicha invitación”.
La justicia laboral estará a cargo de determinar si los hechos denunciados por el socialité efectivamente son discriminatorios y se trata de un despido vulneratorio. De igual forma, se ordenará si es que Megamedia debería responder por el monto solicitado.
