Todo valió la pena. Era cosa de ver cómo la Quinta Vergara gozaba, jóvenes y ya no tanto, con el show espectacular de la banda británica, Pet Shop Boys, en el Festival de Viña del Mar.
Y es que la escenografía, por necesidad del espectáculo, debió ser modificada por primera vez en 65 años.
La gira “Dreamworld Tour”, que trajo al dúo a la ciudad jardín, tiene un gran despliegue tecnológico, que se traducen en cambios estructurales en el escenario.
"Ellos traen equipamiento que pesa 20 toneladas“, dijo Daniel Merino, productor ejecutivo del certamen.
Y el resultado saltaba a la vista. Las pantallas “mesh” le daban todo el toque tecnológico al escenario, envolviendo el show.
Y en redes sociales, como era de esperarse, Pet Shop Boys se transformó en primera tendencia nacional, rindiéndose ante la calidad de la presentación.
