La controversia entre Andrea Marocchino y Pancha Merino por el departamento que compartieron sumó un nuevo capítulo, luego de que el empresario entregara su versión con declaraciones directas sobre el conflicto que se tomó la agenda farandulera.
Todo comenzó tras la viralización de imágenes del inmueble, donde se evidenciaba una notoria falta de higiene. Los registros instalaron dudas sobre el estado de la propiedad y dieron pie a versiones sobre supuestas deudas de arriendo y cheques protestados.
Frente a la polémica, Marocchino decidió hablar en el programa Zona de Estrellas, donde explicó que dejó de vivir en el departamento en julio de 2025.
“Me fui definitivamente del departamento el día 20 de julio de 2025”, aseguró. No obstante, recalcó que, pese a su salida, continuó cumpliendo con los pagos: “No obstante, y pese a no estar viviendo allí, continué pagando el arriendo hasta fines de enero de 2026, en cumplimiento del contrato suscrito con Francisca Merino, por considerar que era mi obligación contractual y moral hacerlo”.
El empresario también afirmó que cubrió los servicios básicos durante ese periodo y que no mantiene contacto con la actriz desde hace tiempo. “Desde esa fecha no volví a residir en el inmueble”, sostuvo.
La polémica por los cheques
Uno de los puntos más delicados del conflicto tiene relación con tres cheques diferidos que sumaban $2.721.235, con fechas para febrero, marzo y abril de 2026. Según relató, el problema surgió cuando fueron cobrados antes de lo pactado.
“El día 11 de febrero, mi ejecutivo bancario me informó que los tres cheques habían sido depositados simultáneamente, sin respetar las fechas pactadas”, acusó.
A raíz de esa situación, decidió dar orden de no pago, lo que generó que los documentos aparecieran como protestados por falta de fondos, alimentando especulaciones sobre su situación financiera.
En cuanto al estado del departamento, Marocchino fue enfático en deslindar responsabilidades y apuntó directamente a su expareja. “No coordiné limpieza posterior con Francisca Merino, quien continuó viviendo allí, y con quien no mantengo ningún contacto desde hace tiempo”, afirmó.
Además, agregó: “Entendí que, al estar ocupando el inmueble, ella gestionaría lo que correspondiera en esa materia”.
Finalmente, dejó abierta la puerta a una eventual judicialización del caso. “Estoy evaluando con mis abogados las acciones legales que en derecho correspondan”, advirtió, anticipando que la disputa podría escalar si la controversia continúa.
