Con una relación de 14 años y una planificación que incluyó viajes a Milán y Dubái, Angelina Chiuminatto lideró con éxito el styling que la animadora utilizó en el Festival de Viña, logrando una propuesta que conquistó noche tras noche a la crítica y al público.
Tras seis noches de éxito rotundo en la Quinta Vergara, uno de los pilares fundamentales del triunfo de Karen Doggenweiler fue su impecable y audaz propuesta estética. La responsable de esta visión es Chiuminatto, quien, tras más de una década de trabajo junto a la animadora, asumió este año el mando total del look, consolidándose bajo el apodo que resuena con fuerza en el equipo: “La Capitana”.
Para Angelina, este desafío representó un hito en su carrera: “Fue un tremendo desafío tomar el mando al 100%. Esta propuesta me llegó justo terminando de estudiar estilismo, pero fue un proceso lindo comenzar con tiempo a ver ideas que a Karen le gustaron mucho“, explica.
Una gestión estratégica: De Milán a la Quinta Vergara
La gestión de la también maquilladora, se alejó de la improvisación, estableciendo una hoja de ruta internacional que comenzó en junio pasado. "Fuimos a Milán a ver tendencias en septiembre y viajamos a Dubái a buscar el vestido de la Gala. Fue un proceso largo que teníamos listo a finales de enero, pero valió la pena hacerlo con tiempo y calma", revela sobre la logística.
Bajo la premisa de que Karen se viera “elegante, pero que también se sienta mina”, la profesional diseñó una propuesta que privilegió escotes y espaldas bajas, aclarando que “eso es lo más importante: que no cruce la línea y que se vea demasiado sexy. La idea es que se sienta sensual, pero siempre manteniendo la elegancia“, añade Angelina.
A su vez, la styling comenta que la innovación también llegó en el color, reemplazando el clásico rojo por un sofisticado verde botella: “Este año no quise tener un rojo para invitar a un color distinto y generar un cambio”.

La “Capitana” y su equipo: El pilar de la confianza
El concepto de “Capitana” nació de la capacidad de Angelina para unificar áreas y del comentario de un periodista en medio de una entrevista con la animadora del Festival. Sobre este apodo, Chiuminatto indica que “he liderado varias veces equipos de maquilladoras y peluqueros, pero nunca me había tocado liderar equipos de diversas áreas. Siento que logré juntar gente a la que pude transmitirle el sentido de que somos un equipo y que todos avanzamos juntos”, incluso explica que esta vez impuso una estética de fotografía tipo backstage de Hollywood para mostrar que “uno lo pasa bien en el proceso”.
Esta entrega es plenamente reconocida por Karen Doggenweiler, quien destaca la rigurosidad de su amiga y persona a cargo del estilo que mostró en Viña 2026. “Angelina es la jefa absoluta del equipo. Me encanta porque tiene un gusto exquisito, busca lo que tiene en mente hasta encontrarlo y me empuja a darlo todo para que el resultado sea impecable. Admiro su capacidad de seguir aprendiendo y perfeccionándose en Barcelona o Nueva York... ¡Es simplemente seca!“, afirma la animadora.
Un vínculo inquebrantable
La relación entre ambas comenzó en 2012, en TVN, y ha resistido cambios de canal y múltiples escenarios. “Nos conocimos cuando yo recién había llegado de estudiar en España. Hicimos muchos festivales juntas, Olmué, Talca y hasta un festival en Los Vilos donde nos pagaron con machas y locos”, recuerda Angelina entre risas.
Esa confianza mutua es lo que permitió que el resultado final fuera un éxito rotundo: “Del trabajo pasamos a la amistad y hoy ya somos una familia. Todos los días nos encontramos a las 6:30 de la mañana en el canal y no paramos más. Le agradezco tanto que sea mi amiga y mi capitana", cierra emocionada Karen Doggenweiler.
Antes de terminar, la profesional reflexiona sobre las decisiones que debe tomar para el próximo verano: “Hay personas con las que sí o sí quiero volver a repetir porque quedé muy contenta. La Maka Montaner es una carta fija; siempre nos funciona súper bien trabajar con ella y nos ayuda en todo el proceso detrás del escenario. La Cami Pontikas también fue un gran acierto, amé su trabajo y sus ganas de colaborar. De María Gorof, ¡qué decir! Quedamos enamoradas de esa argentina de ‘tres metros de pierna’. Ahora tengo que empezar de nuevo a analizar y ver propuestas; siento que quedó la vara tan alta que será difícil superarlo”, adelanta.
